Interminables filas de autos, causaron molestas trancaderas alrededor de las estaciones de servicio en demanda de gasolina. Esta situación fue provocada el viernes en la noche, luego de que el Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) clausuró nueve gasolineras en La Paz y cuatro en El Alto por incumplir la norma que obliga a dar facturas.
Este medio se acercó a cuatro gasolineras de la zona Sur que no fueron cerradas por los inspectores del SIN, con el objetivo de conocer si contaban con reservas suficientes para abastecer de carburantes a los clientes.
En Obrajes, una persona que se identificó como el administrador de la estación Costanera SRL, sin dar su nombre, estimó que «estas filas son por la clausura de varias gasolineras y por la baja del dólar, me imagino».
En esta gasolinera contaban con 8.000 litros al momento de la entrevista, pero se reabastecería en unas horas más: «la demanda nos ha rebasado, tuvimos que pedir 24.000 litros más», precisó.
Muchos vehículos de transporte pesado y liviano aguardaban su turno en la calle 1 de Obrajes. La fila se extendía 100 metros más allá de la curva de Holguín. Eran las 12.30, cuando se pasó por el lugar.
Un funcionario de la gasolinera de la calle 28 de Cota Cota, que no quiso identificarse, aseguró que «tenemos 12.000 litros y mañana nos reabasteceremos con otros 12.000 litros; eso nos prometieron (la Agencia Nacional de Hidrocarburos) y, en caso de que nos faltara, nos harán facturaciones adicionales».
Al consultar a los conductores, sobre el porqué estaban haciendo fila, las respuestas coincidieron en señalar que estaban por un rumor a pesar de conocer las causas. «Sí, sé que las gasolineras fueron cerradas por no dar factura; también oí lo que dijo el ministro (de Hidrocarburos), pero… por si acaso nomás, ya no se puede saber», dijo un chofer.
«Cuando me enteré, pensé que habría otro ‘gasolinazo’, vine inmediatamente a cargar combustible y avisé a mis familiares», expresó Liliana Acevedo. Agregó que con la «experiencia del azúcar», no dudó en cargar el tanque de su auto a full. Sin embargo, no tenían conocimiento de que las 13 gasolineras fueron cerradas por incumplir con la facturación. » No conozco que las clausuras eran debidas a la evasión de impuestos. Vi la fila e hice cola», señaló.
Las expectativas de escasez de combustibles tuvieron un efecto multiplicador en los conductores del servicio público y privado paceño. En la gasolinera de la calle 12 de Calacoto, aunque muy atareado, el responsable pudo informar que normalmente venden de 20.000 a 24.000 litros de carburantes; pero afirmó que el viernes «llegamos a vender 32.000».
¿Hasta cuándo les alcanzaría su provisión de gasolina? -«Hasta mañana en la mañana, si no, nos reaprovisionamos, pero hoy nos reabasteceremos con 24.000 litros, aunque si aumenta la demanda, se acabaría mañana en la tarde», respondió, mientras supervisaba a sus empleados.
Esta persona ratificó la información que recibieron de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, que decía que el suministro iba a ser normal. «Si esto es cierto y si los volúmenes que se han adquirido como empresa llegan, no tendríamos por qué tener problema», aseguró.
El administrador de la gasolinera de la calle 21 de San Miguel se negó a dar información. «El trabajo, como puede observar, nos ha excedido», se excusó. La fila en esta gasolinera iba desde la calle 21 de San Miguel hasta la calle 3 de Los Pinos.
Un cliente mencionó que esperó 25 minutos para llenar su tanque. «Ya no se puede con tanta incertidumbre, estamos con el problema del azúcar; no sabemos qué pasará», se quejó.
Confianza. Ayer en la mañana, autoridades gubernamentales aseguraron que no habrá desabastecimiento.
«YPFB realizó la entrega de estos productos a las estaciones de servicio con normalidad, atendiendo durante las 24 horas la distribución de combustibles desde la planta de Senkata, en la ciudad de El Alto», indica un comunicado de la estatal petrolera.
El gerente Nacional de Comercialización, Guillermo Achá, indicó a la agencia ANF, que se tuvo que adicionar un millón de litros de gasolina especial a los despachos normales que se efectúan en fin de semana. «Cumplimos con la principal instrucción encomendada por el presidente de YPFB, Carlos Villegas, en garantizar de manera normal y continua la demanda de combustibles de la población, tomando todas las previsiones correspondientes con los stocks de seguridad que se mantienen frente a cualquier eventualidad», sostuvo.
PIDIERON MÁS COMBUSTIBLE
La Estación de Servicio Cota Cota, en la calle 28 del barrio del mismo nombre contaba con 10.000 litros de gasolina; se reabastecerá con 12.000 litros adicionales que pidió a la ANH.
La Estación Automóvil Club Boliviano, en la calle 12 de Calacoto tenía 14.000 litros y se reaprovisionará de 24.000 litros adicionales.
En Obrajes, la gasolinera tenía 10.000 litros, cantidad que vende a diario; pero pidió otros 30.000 litros.
