Desde diciembre, en la avenida Ballivián entre las calles 9 y 10 de Calacoto comenzó a construirse un edificio. Los vecinos se quejan por la obstrucción de la avenida y por los ruidos de los obreros que trabajaron el fin de semana de 8.00 a 23.00.
La subalcaldesa del Macrodistrito Sur, Janette Ferrufino, indicó que los planos fueron aprobados por el municipio y que los dueños de la construcción tienen una orden para utilizar algunos metros de la vía pública a fin de depositar materiales de construcción, pero no para perjudicar el tránsito vehicular ni peatonal.
Una de las moradoras del edifico Verde, Ana María Ampuero, se quejó porque el sábado y domingo los obreros trabajaron desde las 8.00 hasta las 23.00, lo que perjudicó el descanso de quienes habitan en casas y edificios próximos.
«Se escuchan ruidos de martillos, sierras, motores y camiones de lunes a domingo, de 6.00 de la mañana a 11.00 de la noche», se quejó Brian Degarmo a este diario. Ferrufino dijo que no existen normas municipales que pongan límites a las horas de trabajo en las construcciones ni sanciones si se perjudica el sueño de los vecinos.






