Félix Trujillo, responsable de alerta temprana del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), informó ayer que si bien el fenómeno natural de La Niña está de salida del territorio, pues se prevé que en mayo ya no se sentirán sus efectos, su manifestación aún será intensa.
«El impacto mayor de La Niña ya pasó; este fenómeno se caracterizó por un déficit marcado de lluvias en gran parte del territorio, con mayor impacto en el chaco y altiplano, lo que se sintió hasta octubre. Luego, en noviembre, empezaron las lluvias con la característica de precipitaciones momentáneas (tiempos cortos) pero muy intensas, y a ello se debe el incremento imprevisto de los caudales en los ríos», explicó.
Sin embargo, Trujillo explicó que al momento La Niña está debilitada y que en las próximas semanas manifestará mayor debilitamiento, lo que sin embargo no significa que las lluvias cesarán. «Todavía se ha previsto que habrá precipitaciones que harán crecer los caudales de los ríos; por ello los municipios deben estar alertas, especialmente en los departamentos de Tarija, Beni y Pando», sostuvo el experto.
Según Defensa Civil, entre octubre del 2010 y enero del 2011 el número de familias afectadas por el fenómeno de La Niña (intensa sequía y fuertes lluvias) sumó 6.500; unas 2.500 pertenecen al trópico cochabambino.
Un granizo de verano cubre la cordillera
La formación de nubes de tormenta, provenientes del norte paceño, desembocó la mañana de ayer en una granizada menuda en toda la cordillera, especialmente a la salida a los Yungas. El responsable de prevención de riesgos del Senamhi, Félix Trujillo, explicó que es común en verano el registro de este tipo de eventos que se produce por el choque del aire caliente con el aire frío de la cordillera.
A raíz del granizo en La Cumbre (salida e ingreso a los Yungas), autoridades de Tránsito determinaron por unas horas el cierre del tráfico vehicular, pero la medida fue levantada de a poco con la recomendación a los transportistas de manejar sus vehículos con cuidado, sobre todo en curvas.
Brigadas médicas ingresan al trópico
Las instituciones que conforman el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) de Cochabamba se reunieron ayer para coordinar acciones para la atención de salud y reconstrucción de áreas dañadas por el desborde de ríos.
Según Fernando Fernández, responsable de la Unidad de Gestión de Riesgo (UGR) de la Gobernación, «la prioridad ahora es salud e infraestructura». Por ello, para esta jornada se tiene previsto el ingreso de ocho brigadas médicas.
«Serán desplazadas a diferentes puntos estratégicos del trópico». En cuanto a las medidas preventivas para combatir el brote del dengue, «se debe evitar fumigados, se va a realizar la limpieza de la zona, se va a retirar escombros y se va a trabajar en la atención de personas», dijo.
El informe preliminar del COE reporta que de las 2.500 familias damnificadas por riadas, 2.180 se encuentran en el trópico. «Las aguas que desbordaron del río 24 de Septiembre afectaron 41 sindicatos de siete centrales campesinas en Villa Tunari, 107 personas fueron evacuadas y 10.900 ha fueron afectadas entre monte y plantaciones», acotó Fernández. Asimismo, se dispuso el envío de equipo pesado a todos los municipios.






