El militar beniano Zoilo Bernardo Salces Sepúlveda, quien guarda detención preventiva en el penal de San Pedro de La Paz, acusado por presuntos nexos con el grupo terrorista de Eduardo Rózsa Flores, salió la mañana de ayer indignado de una audiencia realizada en el Juzgado 9° de Instrucción en lo Penal Cautelar, donde se rechazó su pedido de cesación de la detención preventiva.
«Tengo documentos del penal que certifican que no tengo ni siquiera contacto con otras personas que están detenidas en otro sector. Tampoco me han venido a visitar personas o familiares de los involucrados o que han sido investigados en este tema (terrorismo)», manifestó Salces, notablemente alterado por la resolución del juez Rolando Sarmiento, ante quien sus abogados pidieron la cesación de la detención.
Esta solicitud, que fue fundamentada por la defensa en el hecho de que el Ministerio Público sólo lo presentó como sospechoso y que a la fecha no se le probó participación en el caso Rózsa, fue negada por el juez Sarmiento, quien luego de alrededor de media hora de presentación de alegatos resolvió rechazar la acción interpuesta, por lo que Salces retornó a la cárcel de San Pedro.
Hace nueve meses y 20 días que está detenido por el caso terrorismo. El Ministerio Público maneja la hipótesis de que hubo una reunión con Rózsa en Beni, en torno al plan separatista, y que él coordinó dicho encuentro. Salces negó su presunta vinculación con el caso y manifestó que el fiscal Marcelo Soza «ni mira de frente» cuando tiene una audiencia.






