El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Cochabamba desplazó brigadas médicas a los municipios afectados por las inundaciones. El jefe de Epidemiología, Efraín Vallejo, informó que los salubristas están movilizados para prevenir brotes de enfermedades.
La autoridad explicó que 15 salubristas, divididos en cinco grupos, se trasladaron a Quillacollo para evaluar posibles riesgos en la salud en los pobladores afectados por la inundación del río Rocha.
«Se activó el COE de salud y hay emergencia en los puestos cercanos, vamos a apoyar en función de la situación, se prevé la medicación para tratar diarreas, cloro para el agua y habrá seguimiento a excretas que están en el agua debido a la falta de baños y rebalse de alcantarillas», indicó.
Las brigadas que trabajan en Quillacollo buscan evitar la proliferación de diarreas, resfríos y otras enfermedades que pueden brotar por la cantidad de agua retenida y basura acumulada.
En las zonas tropicales, señaló Vallejos, «estamos fortaleciendo el trabajo porque las inundaciones afectan de alguna forma a nuestra población, pueden surgir diarreas, resfríos y otro tipo de patologías, estamos en plena vigilancia del cólera. Hay que estar atentos ante cualquier evento adverso y actuar de manera inmediata con los pacientes que se presenten».
En Villa Tunari, el municipio más afectado por las lluvias, comienza a proliferar el mosquito, por ello los salubristas incrementarán las tareas de eliminación de los criaderos del zancudo, aunque aclaró éste no produce dengue.
«Estamos en control sostenido del aedes aegipy (transmisor del dengue), hay enfermos en cantidad disminuida», dijo y agregó que de enero a la fecha son 380 los casos sospechosos y 140 confirmados (18 en la última semana).
En cambio, en el departamento de Santa Cruz los casos de dengue van en aumento desde la anterior semana, el director del Sedes, Joaquín Monasterio, declaró que debido a las lluvias los casos de enfermos sospechosos superaron los mil, otros 300 fueron confirmados y hubo dos decesos.






