Desde las 07.30, los choferes movilizados se concentraron en diferentes puntos de bloqueo como el Faro Murillo (Av. 9 de Abril), los cruces a Villa San Antonio y Villa Copacabana, Villa Fátima, en la Vita (final Av. Buenos Aires), en la Pérez Velasco, en la calle 17 de Obrajes y 17 de Calacoto y en «Las Antenas» de Ciudad Satélite, entre otros.
En El Alto, el paro se sintió con fuerza y la gente tuvo que trasladarse como pudo: a pie y haciendo transbordo en taxis o movilidades particulares. La situación fue aprovechada por mototaxis que por el servicio cobraban entre Bs 8 y Bs 15 dependiendo de las distancias hasta la Ceja. De ahí la gente tuvo que buscar otros medios para llegar a La Paz.
Las salidas de flotas al interior se suspendieron hasta finalizada la tarde en la Terminal de Buses. Lo mismo ocurrió en otras regiones.
Las Fuerzas Armadas coadyuvaron a que la población pueda trasladarse a sus fuentes laborales. En la autopista que conecta ambas urbes, una docena de camiones del Ejército prestó su apoyo, poniendo a disposición de los pasajeros que se dirigían o llegaban al centro de la zona Sur seis buses y un camión gratuitos.
Un grupo no muy numeroso de choferes llegó hasta el centro de La Paz a las 10.00 y otro se movilizó por Obrajes hasta Calacoto y a su paso gritaban: «Tenemos derecho a un pan, a un mejor nivel de vida, no comemos repuestos ni gasolina».
La jornada no estuvo exenta de violencia, algunos choferes que se atrevieron a salir a trabajar sufrieron azotes y la rotura de parabrisas, pinchazos de llantas y en los puntos de bloqueo los vehículos particulares tuvieron que buscar vías alternativas para llegar a sus puntos de destino y evitar confrontaciones.
En Oruro, la protesta de los transportistas se manifestó en ataques a los medios de prensa, mientras se movilizaban ruidosamente con el estallido de petardos y dinamita.
De acuerdo con el reporte de Erbol, cinco trabajadores de la prensa resultaron agredidos y uno se encuentra con cinco días de impedimento. Los choferes amenazaron con boicotear el convite antes de la entrada de Carnaval, si no se aceptaba su pedido de incremento de tarifas.
En Cochabamba no hubo servicio y los choferes replegaron sus vehículos, aunque la medida de presión no fue contundente como en otras jornadas. El transporte libre cobró Bs 1,80 a las personas que deseaban llegar al centro de la ciudad y en Quillacollo hubo normalidad.
En Potosí, la mayoría de los sindicatos paralizó labores, al igual que en Sucre, donde las organizaciones se controlaron unas a otras, aunque hubo taxis y transporte libre. En Cobija los choferes acataron el paro. En Santa Cruz, los transportistas trabajaron con normalidad y cobrando Bs 1,80. En Tarija el 90% de los sindicatos y cooperativas prestó el servicio a la población.
El ministro de Comunicación, Iván Canelas, aseguró que el paro convocado por los choferes fue parcial y sólo se sintió en La Paz, Oruro y Cochabamba. Aseguró que el alza de pasajes no se justifica porque la gasolina está subvencionada y hay conversión a GNV en otras regiones.
Modelo cruceño
El principal dirigente de los choferes, Franklin Durán, adelantó que el ajuste de hasta Bs 1,80 en los pasajes en Santa Cruz, acordado entre vecinos y transportistas, servirá como modelo para lograr un incremento de tarifas en el resto del país. «Ante la incapacidad del Gobierno y las alcaldías, acordemos con la población, no se está tocando el pasaje universitario ni el escolar, ni tampoco el hecho de que se transporta a los beneméritos gratis», dijo a radio Fides.
Estudian creación de transporte estatal
El ministro de Trabajo, Félix Rojas, anunció que el Gobierno estudia la creación de una empresa de transporte estatal como alternativa al servicio que prestan los sindicatos afiliados a la Confederación de Choferes de Bolivia. En declaraciones a Cadena A, la autoridad señaló que el emprendimiento tendría un presupuesto de «$us 1.000 millones de partida», aunque no dio mayores detalles.
«No nos atrevemos a dar pormenores porque va a ser sujeto de discusión en la Asamblea Legislativa», precisó Rojas. El Ministro de Trabajo recordó que en la época de la UDP ya hubo una experiencia estatal, que luego se municipalizó. «La idea es mejorar la propuesta, pero la empresa estatal debe ser una realidad», subrayó.
La autoridad calificó el paro de 24 horas convocado por los choferes como abusivo y asumido de manera unilateral porque atentó incluso a la propiedad privada. El Ministerio de Trabajo no se animó a decretar horario continuo, solamente solicitó tolerancia a las empresas públicas y privadas para que sus trabajadores se incorporasen.
