Vendedores de periódicos que habitan Villa Canillitas, al sur de la población de Quillacollo, dejaron de trabajar debido a la emergencia que afecta a su barrio.
En esa zona viven más de 150 canillitas. Alrededor de 80 de ellos, junto a sus familias, fueron afectados por el desborde del río Rocha el lunes. Desde entonces no ha dejado de llover; las calles y las casas están inundadas, en algunos lugares el agua llega a un metro de altura. Defensa Civil y funcionarios de la Gobernación de Cochabamba llegaron con ayuda humanitaria.
Pese a que se ha trabajado sostenidamente con motobombas para bajar el nivel de las aguas, esta tarea no ha logrado su objetivo. Los vecinos afirman que las motobombas tienen problemas y que falta combustible para su funcionamiento.
Mientras tanto, la gente lamenta sus pérdidas, la falta agua potable y comida. «Yo vendo periódicos, pero ahora no puedo ir a trabajar porque no puedo abandonar mi casa y mis cosas», dijo una de las damnificadas.
«El agua está hasta la cintura, nuestras casas están inundadas, no hemos podido salvar nuestras cosas y hasta ahora no se puede sacar el agua de la zona», dijo otra vecina.






