Según un reporte difundido ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación subió 1,66% en febrero, acumuló 2,97% en lo que va de año y llegó a 10% en los últimos 12 meses. El pasado 14 de febrero, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, en acuerdo con el Banco Central de Bolivia (BCB), subió la meta de inflación prevista para este año de 4 a 6%.
Mientras los analistas económicos sostienen que la inflación es fruto del «gasolinazo» y de la falta de previsión del Gobierno para apoyar al sector productivo, éste afirma que el cambio climático y la «inflación importada» son los responsables del encarecimiento de los alimentos.
El informe del INE da cuenta que el aumento en los precios tuvo mayor incidencia en algunos productos, como el azúcar y la carne de pollo. La subida unilateral de los pasajes de buses en algunas regiones del país ejerció también presión para el despegue de la tasa inflacionaria, según la oficina estatal.
En una anterior entrevista con este medio, el ex presidente del BCB, Armando Méndez, dijo que si la inflación hasta julio del 2010 estaba casi en cero y desde agosto comenzó a subir 1% cada mes, se podría cerrar el 2011 con una inflación del 14 ó 15%.
«La inflación hasta julio del 2010 estaba en cero, pero, desde agosto de ese año, comenzó a subir 1% al mes. El dato es preocupante, pues, al hacer una proyección, se ve que se podría cerrar el 2011 con una inflación del 14 ó 15%», indicó entonces.
Políticas. Para controlar la inflación, el BCB aplica dos medidas antiinflacionarias. La primera es apreciar al boliviano respecto del dólar y, la segunda, consiste en retirar dinero de la economía.
El presidente del BCB, Marcelo Zabalaga, declaró el 8 de febrero que el cálculo realizado por la institución determinó que «por cada punto de apreciación del boliviano, la inflación disminuye aproximadamente 0,8%».
