Dieciséis personas murieron y 24 resultaron heridas, 10 de ellas graves, al despeñarse un autobús por un barranco en una zona montañosa de la región de Xinjiang, en el noroeste de China, informó ayer la agencia Xinhua.
El accidente se produjo en una de las carreteras más peligrosas que unen Xinjiang con el Tíbet, ya que atraviesa cinco cordilleras montañosas y alcanza alturas de más de 5.000 metros sobre el nivel del mar.
De las 42 personas que viajaban en el vehículo, sólo dos salieron ilesas del accidente, una de ellas el conductor. La mayoría de las víctimas viajaba desde Xinjiang —la región de China habitada por la etnia musulmana uigur— al Tíbet para trabajar.






