El tratado constitutivo de la Unasur entró en vigencia este viernes tras su ratificación por la mayoría de los socios, en una ceremonia en Quito en la que el presidente anfitrión, Rafael Correa, llamó a dejar los «atavismos mentales» e ir más allá de la integración comercial.
«El tratado constitutivo ha sido ratificado por la mayoría de las repúblicas hermanas, lo cual ha dado vida jurídica a nuestra unión», proclamó Correa al inaugurar una cita de cancilleres que formalizó la vigencia del convenio firmado el 23 de mayo del 2008 en Brasilia, Brasil.
Para que el acuerdo fuera operativo se requería la ratificación legislativa de nueve de los doce miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), lo que ocurrió con la adhesión formal de Uruguay.
Los otros países que ya habían ratificado el tratado son Argentina, Perú, Chile, Venezuela, Ecuador, Guyana, Surinam, Bolivia y Colombia, quedando pendientes Brasil y Paraguay.
«La institucionalización de la Unasur nos posibilitará contar con un organismo que cohesione, que busque respuestas integrales coordinadas a la crisis del siglo XXI», resaltó el Mandatario ecuatoriano, cuyo país ejerció la presidencia pro témpore de la Unasur hasta noviembre del 2010 para cederla a Guyana.
En su discurso, Correa se solidarizó con Japón tras el fuerte sismo y el tsunami que golpearon ayer al noreste de ese país.
Tras la ceremonia inaugural, en un acto multitudinario en el complejo turístico Mitad del Mundo, los cancilleres sudamericanos deliberaban en privado, entre otros asuntos, sobre el sucesor del secretario general de la Unasur, Néstor Kirchner, fallecido el 27 de octubre pasado en Buenos Aires, Argentina.
Las discusiones se centran en dos candidatos; la ex canciller colombiana María Emma Mejía y el ministro venezolano de Electricidad, Alí Rodríguez, confirmó el vicecanciller ecuatoriano, Kintto Lucas.






