Fueron una hora y 20 minutos en los que la agrupación originaria de California transportó al público paceño a las décadas de los 60 y 70 de la mano de Mazarek, el guitarrista; el también miembro original, Robby Krieger; el bajista Ty Dennis, el baterista Phil Chen y el vocalista, David Brock, quien sustituyó al desaparecido Jim Morrison.
La sensación de viaje al pasado se reforzó con la pantalla gigante que, en cada canción, proyectaba imágenes psicodélicas y videos que, en su tiempo, acompañaron a las actuaciones de la banda. La atmósfera creada y la actuación de Brock demostraron que, aunque pasaron casi cuatro décadas de la muerte de Morrison, su magia continúa presente en los conciertos de la banda.
«Fue espectacular. Todos actuaron genial y el vocalista realmente nos recuerda a Jim Morrison», comentó Miriam Flores (25 años) al terminar el concierto. De la misma opinión fueron Ruth y Marcia, ambas veteranas seguidoras de The Doors. El único reclamo de una audiencia que comprendía entre los 20 y 60 años fue la corta duración.
Canciones como When the music is over, Whiskey bar y Touch me —en la que Mazarek presentó a la banda aludiendo a sus capacidades amatorias— fueron tan coreadas por el público como los temas emblemáticos Break on through, Riders of the storm y Light my fire, la que finalizó el evento en el que miembros del público montaron su propio show al bailar tratando de imitar los movimientos del fallecido Jim Morrison.
Homenaje y presencia oficial
Autoridad
Casi al final del concierto, el oficial mayor de Culturas, Wálter Gómez, entregó un reconocimiento a los fundadores de The Doors por su carrera musical e influencia en el rock. También asistió la ministra de Culturas, Elizabeth Salguero.






