Santos Ramírez, el ex hombre fuerte de Yacimientos y ahora juzgado por daños económicos al Estado, resoluciones contrarias a la Constitución, tráfico de influencias y otros delitos penales, indicó ayer que no le pueden acusar de estafa, pues ésta no existió.
«Hace dos años se señaló que Santos Ramírez había estafado 13.208.000 dólares y que habíamos desviado esas cuentas a las Bahamas. El fiscal Edward Mollinedo expresó al país que iba a verificar esas cuentas, y cuando hoy miro yo la acusación, no existe nada de aquello, y hoy lo que hemos demostrado es que ese dinero lo cobró la Gulsby, porque se estaba fabricando la planta con un avance de un 65 a 70%», dijo.
Las declaraciones las hizo tras asistir a una de las audiencias del juicio oral donde debe aclarar su situación, la muerte de Jorge O’Coonor y el robo de 450.000 dólares a éste, en un domicilio de la avenida Tejada Sorzano, donde estaban su esposa y dos de sus cuñados.
Defensa. Además, cuestionó el porqué no le dieron continuidad a la construcción de la planta, y prefirieron dejar un contrato de 86 millones de dólares y concluir otro contrato con 159,4 millones. «Además, se ha abierto otro tema dentro de esta investigación: dos fiscales dan proceso abreviado a Gonzalo Aramayo y Mario Cossío y ahora están libres», manifestó.
Prometió que en próximas audiencias presentará pruebas documentadas del daño ocasionado al Estado por estas personas.






