La desesperación terminó ayer para la familia de Ingrid Ikeda, Yosi Susuki (japonés) y la hija de los dos, Mía. Una brasileña avisó a los deudos que ellos están a salvo y volverán a Bolivia.
Todo volvió a la calma cuando a las 04.00 de la mañana del domingo una ciudadana brasileña, rescatada por el Gobierno de su país, se comunicó con los parientes en Santa Cruz. Les dijo que los Ikeda-Susuki habían dejado un recado en sentido de que estaban bien en un refugio, con la decisión de firme de volver a Bolivia una vez se normalice Japón.
Cuatro. Con la reaparición de esa familia, la lista de cuatro «probables desaparecidos» bolivianos tras el terremoto, el tsunami y la crisis nuclear se redujo a dos.
De acuerdo con los nombres proporcionados el viernes por el viceministro de Relaciones Internacionales de Bolivia, Juan Carlos Alurralde, restan por notificar su paradero Freddy Ángel Soria Céspedes y Rubén Edwin Altamirano. Antes, una pariente reportó la presencia con vida de María Margarita Foster Tejada.
La Cancillería de Bolivia habilitó dos números para la información y el reporte de la situación de los bolivianos en Japón: 00-81-80-3006-3679 y 00-81-80-3568-1978. Se prevé que hoy sea instalada una línea gratuita.





