El taller de capacitación de microcirugía fue organizado por la Fundación SOS Mano Bolivia, la organización Resurge International y la Clínica del Sur de la ciudad de La Paz. El presidente de la Fundación, Jorge Terrazas, informó que gracias a la experiencia los galenos efectuaron dos cirugías reconstructivas a dos personas de escasos recursos.
«Son las primeras microcirugías que se realizan con este tipo de técnicas. Nosotros trabajamos en arterias de un milímetro de diámetro y eso nos permite llevar un tejido del cuerpo a otro segmento del cuerpo donde se necesita.
Para realizar el procedimiento se requiere un microscopio», explicó. La señora Dora Zurita, de 34 años, fue la primera persona que fue intervenida con el procedimiento. Ella había sufrido un accidente de tránsito, donde perdió una parte del músculo del antebrazo.
«En este caso se efectuó una microcirugía, donde se extrajo una parte del músculo del abdomen de la señora y se la colocó en el antebrazo para poder reponer la musculatura y cubrir el defecto que tenía en el área», manifestó Terrazas.
El joven Grover Cruz Medina fue el segundo beneficiado. El muchacho recibió un disparo accidental en una de las comunidades de Sud Yungas en la parte inferior de la mandíbula.
«Necesitaba una reconstrucción de la mandíbula. Entonces, colocamos un injerto de hueso vascularizado (hueso que fue resecado del peroné y la pierna izquierda de Grover) que se puso en la mandíbula para cubrir el gran defecto».
Añadió que las intervenciones se desarrollaron con la presencia de un médico estadounidense y dos galenos canadienses de Resurge Internacional, que arribaron al país para capacitar a los médicos bolivianos de forma gratuita. También resaltó la colaboración de la Fundación y la Clínica del Sur que no cobró honorarios ni el costo de hospitalización.
El costo normal de este tipo de intervenciones quirúrgicas oscila entre 15 a 20 mil dólares. «Con la aplicación del procedimiento se ha dado un gran paso en la medicina en Bolivia porque nos permite realizar cirugías reconstructivas en cualquier parte del cuerpo».
El cirujano plástico canadiense, Tim Sproule sostuvo que la microcirugía puede ser aplicada en otras especialidades como la traumatología, neurocirugía, cirugía plástica, otorrinolaringología y otros.
Según Sproule, este curso es el segundo que se realiza de microcirugía para entrenar a los galenos bolivianos sobre la técnica de cómo realizar las suturas vasculares. El 2010 fue la primera vez que Resurge Internacional visitó el país para apoyar una campaña de cirugía de mano y constató que en el medio «existía una deficiencia para poder desarrollar cirugías de microcirugía».
Ante la necesidad, los expertos hicieron una visita educacional para capacitar a los galenos sobre la técnica que se aplicó en ratas de laboratorio el 2010. «En el segundo curso, se practicó en ratas, pero luego se aplicó la técnica en los pacientes».
«El objetivo es que podamos realizar este tipo de procedimientos no sólo en La Paz, sino a nivel nacional», aseguró Terrazas.
Otros datos de la técnica
Implantes
El presidente de la Fundación SOS Mano Bolivia, Jorge Terrazas, indicó que en los próximos meses se está planificando realizar con el procedimiento de microcirugía trasplantes de los dedos del pie a los dedos de la mano.
Campaña
La Fundación prevé hacer una campaña en el mes de mayo, donde se espera operar de forma gratuita a 90 pacientes de bajos recursos, entre ellos niños y adultos, dijo Terrazas.
Los familiares de Grover esperan que la cirugía le devuelva la apariencia
Grover tiene los ojos cerrados. Las vendas cubren la mandíbula. Su padre sostiene su mano derecha mientras espera que despierte de la cirugía que le devolverá la apariencia que tenía antes del accidente.
«Mi hermano sufrió un accidente el 21 de enero de este año en Sud Yungas (donde viven). Allá, los jóvenes acostumbran a hacer rondas de vigilancia para cazar animales silvestres para su consumo», cuenta su hermana Salomé Cruz.
Ella dice que ese día, Grover salió a las 19.00 para cazar con su escopeta. Pero, al regresar, como en la comunidad no hay energía eléctrica, se cayó, soltó el arma y recibió un impacto en la mandíbula. La mujer señala que después del siniestro, lo llevaron de emergencia al Hospital de Irupana. Sin embargo, como el joven estaba delicado tuvieron que trasladarlo al Hospital General de La Paz.
Salomé explicó que en el nosocomio le efectuaron varias limpiezas quirúrgicas y una intervención que duró cinco horas. «Después de la operación mi hermano estaba muy débil y se hallaba en terapia intensiva. Luego estuvo un mes en la sala de cirugía en el centro». Pese a eso, el joven de 21 años necesitaba una cirugía para reconstruir su mandíbula, a la que se sometió por 12 horas.
El costo de la cirugía se cubrió con apoyo de la Fundación SOS Mano Bolivia, la Clínica del Sur. Además de los donativos solidarios que recolectó el municipio de Irupana, campañas impulsadas por algunos medios y autoridades. También de los expertos que lo operaron gratis.
«Agradezco a todos los médicos que nos ayudaron y operaron a mi hijo. A los medios de comunicación que realizaron campañas, a nuestra comunidad que nos apoyo y a todos los que nos colaboraron», dijo Carlos Cruz, padre de Grover.
El muchacho se encuentra delicado y debe permanecer internado hasta que esté estable. Posteriormente, le realizarán una tercera intervención para lo cual necesita recursos económicos. Hace cinco años que su mamá no puede caminar y vive con dos de sus cinco hermanos en una comunidad humilde. «Mi hijo se está recuperando.
Necesitamos ayuda. No tenemos recursos. Quisiera pedir a la gente que nos colabore», dice su padre, de 75 años, en medio del llanto.
Dora recuperó la forma del antebrazo, pero necesita otras operaciones
Dora Zurita tiene una cita para que la revise el médico. Llega su turno y se sienta en una silla del consultorio. Con su mano izquierda levanta poco a poco la manga del brazo derecho y aún se observan las huellas de la operación que le reconstruyó el músculo.
La mujer de 34 años contempla su brazo y recuerda aquel día en el que el minibús en el que viajaba desde la población de Huarina sufrió un vuelco.
«En el camino de vuelta a La Paz. El auto se volcó. No sabíamos qué hacer. En el accidente perdí una parte de mi antebrazo y la piel. Entonces, me llevaron de urgencia a un hospital de El Alto. Allí los médicos querían cortarme el brazo. Pero, mi marido se opuso y me trajeron a la Clínica del Sur donde me ayudaron», cuenta Dora.
Para la operación le extrajeron dos injertos de su estómago y de una parte de su pierna derecha para reponer el músculo que le faltaba en su antebrazo derecho. La intervención quirúrgica duró ocho horas y se realizó gracias al apoyo de la Clínica del Sur, la Fundación SOS Mano Bolivia, la colaboración de los expertos internacionales y los ahorros de la familia.
El estado actual de la señora es estable por lo que fue dada de alta. Sin embargo, aún necesita dos cirugías más. «Agradezco mucho a la Clínica del Sur y a los médicos bolivianos que me operaron de forma gratuita. También a los especialistas que vinieron del extranjero para ayudarme». Vive en la zona de Huayna Potosí en El Alto junto a su esposo, Armando Colque y sus tres hijos, dos varones de 14 y 11 años y una pequeña de 5.
Su familia es de escasos recursos. El día del accidente viajó a Huarina para traer papa de los terrenos de su suegra con el objetivo de organizar una kermés en beneficio de su hija Karen Isabel, quien tiene la enfermedad de leucemia.
«Mi hija tiene leucemia. No tenemos recursos, pero para ella consigo dinero de donde no hay. El médico me dijo que su mal tiene cura, pero necesita tratamiento. Gracias a una campaña se logró recaudar dinero para comprar los medicamentos que durarán hasta septiembre. Pero, éste dura un año y medio más», afirma.
Por este motivo, solicita que la ayuden con recursos para pagar las siguientes intervenciones y para que «mi hija pueda continuar su tratamiento», asegura.
Los datos de la especialidad
Las dos cirugías estuvieron asistidas por tres especialistas extranjeros, Tim Sproule (Canadá), Sarah Wong (Canadá) y Richard Agag (Estados Unidos), todos especialistas en cirugía plástica y microcirugía reconstructiva. El curso se realizó desde el lunes 7 de marzo hasta el viernes 1 de febrero en la Clínica del Sur, en La Paz. Se espera contar con la capacitación de los expertos en nuevos cursos en otras ciudades.
Los expertos extranjeros
Las dos cirugías estuvieron asistidas por tres especialistas extranjeros, Tim Sproule (Canadá), Sarah Wong (Canadá) y Richard Agag (Estados Unidos), todos especialistas en cirugía plástica y microcirugía reconstructiva. El curso se realizó desde el lunes 7 de marzo hasta el viernes 1 de febrero en la Clínica del Sur, en La Paz. Se espera contar con la capacitación de los expertos en nuevos cursos en otras ciudades.
Los injertos óseos y de piel
El injerto de piel es un parche cutáneo que se extrae quirúrgicamente de un área del cuerpo y se trasplanta o se pega a otra área. Se toma piel sana de un lugar en el cuerpo, llamado el sitio donante. En el caso del injerto óseo o de hueso, se usa para rellenar un defecto en el hueso o soldar una fractura o articulación. Es una cirugía para colocar hueso nuevo en los espacios ubicados en la parte afectada.
Radiografía de mandíbula
Jorge Terrazas mostró la radiografía de la mandíbula del joven Grover Cruz (foto izquierda), en la que se puede apreciar la destrucción que sufrió el hueso por el impacto de arma de fuego que recibió el paciente. Por ese motivo, se optó por la técnica de la microcirugía para unir el injerto de hueso vascularizado que fue retirado del peroné del joven. Actualmente se realiza el seguimiento posoperatorio.






