El viceministro de Salud, Martín Maturano, expresó su preocupación porque en Bolivia «de cada mil nacidos vivos, mueren 27», informó ayer la agencia estatal ABI.
«La cifra es alarmante, lo que ha movido al Ejecutivo a adoptar medidas para revertir esa cifra», indicó la autoridad mientras participaba de la entrega de 14 equipos de reanimación neonatal donados por el Fondo de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Con los equipos se espera que estos índices disminuyan por lo menos en un 50%.
La investigación realizada por la Organización Panamericana y Mundial de la Salud (OPS/OMS) señala que las principales causas de los decesos son infecciones y asfixia.






