El régimen del coronel Muamar Gadafi ha rechazado el alto al fuego propuesto por el enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas.
El plan, que los rebeldes libios se habían mostrados dispuestos a aceptar, preveía un alto al fuego con ciertas condiciones, entre ellas la conclusión del duro asedio al que ciertas ciudades sublevadas han sido expuestas al ser rodeadas por tropas leales a Gadafi, informa El Mundo.
En una rueda de prensa en un hotel en Bengasi, capital de los sublevados, el presidente del Consejo Nacional Transitorio (CNT), Mustafa Abdelyalil, anunció que los rebeldes están dispuestos a observar un alto el fuego, siempre y cuando las fuerzas de Gadafi levantaran el cerco a algunas ciudades.
«Las tropas de Gadafi deben abandonar sus posiciones alrededor de las ciudades (sitiadas) y el cerco tiene que ser levantado», afirmó Abdeyalil, antiguo ministro de Justicia con Gadafi, en una rara comparecencia ante los medios de comunicación, según EFE.
Musa Ibrahim, portavoz del Gobierno libio, descartó la petición. «Nos están pidiendo que nos retiremos de nuestras propias ciudades… Es una propuesta de locos. No abandonaremos nuestras ciudades».
Según la cadena de televisión catarí Al Yazira, el portavoz calificó los requisitos de los rebeldes de «locura», informó EFE.
«Los rebeldes nunca ofrecieron la paz. No ofrecen la paz. Piden lo imposible», declaró el portavoz Mussa Ibrahim, para quien la proposición de los rebeldes es «un ardid», según AFP.
Los rebeldes libios afirmaron el viernes que están dispuestos a respetar el alto al fuego a condición de que las fuerzas favorables a Gadafi suspendan su ofensiva contra las ciudades en poder de los insurgentes y se retiren de las ciudades que rodean.
«No abandonaremos nuestras ciudades. Nosotros somos el gobierno, ellos no», añadió, aunque señaló que el régimen está siempre listo para la paz y el diálogo.
Según él, las fuerzas leales a Muamar Gadafi respetan el alto al fuego impuesto por la resolución de la ONU.
Por otro lado, el viernes el régimen de Gadafi acusó a la coalición internacional de cometer «crímenes contra la humanidad» al bombardear a civiles, según un portavoz del gobierno.
Los dirigentes de los países de la coalición que participan en las operaciones militares en Libia, declaró el portavoz Musa Ibrahim, son «criminales» e «inmorales», culpables de «crímenes contra la humanidad».






