El fiscal Carlos Fiorilo, de la comisión que busca esclarecer el caso Caranavi, denunció ayer que es víctima de amenazas de muerte, aparentemente de parte de los policías que fueron involucrados y luego imputados en el proceso.
Fiorilo reveló que recibió una llamada la tarde del jueves en la que una persona le advirtió que buscan apartarlo del caso, ya que habría malestar de parte de los imputados y éstos tendrían un plan para desprestigiarlo y sacarlo del cargo que ocupa en la Fiscalía.
«Me dijo que, si no logran desprestigiarme, van a liquidarme», indicó Fiorilo, quien también realiza pesquisas sobre el caso del video de El Viejo.
Plan. El representante del Ministerio Público afirmó que le anunciaron además que se planifica rodear el Palacio de Justicia con uniformados de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) el día que los imputados sean citados ante un juez.
El objetivo de este «amedrentamiento», de acuerdo con Fiorilo, sería impedir que se detenga a algunos de los imputados, entre los cuales se encuentra el comandante departamental de la Policía, coronel Roberto Tórrez. También imputaron a los coroneles Américo Romero, Cristóbal Ramos, Carlos Saravia y Julio Félix Cruz por la muerte de dos jóvenes en Caranavi, en mayo del 2010.






