Tras resistir el acoso de las Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil (FRCI), leales al presidente electo Alassane Ouattara, las tropas del presidente saliente de ese país, Laurent Gbagbo, pasaron ayer a la acción y atacaron una patrulla de la ONU.
El comando de la Misión de las Naciones Unidas en Costa de Marfil (ONUCI) —que no sufrió bajas— se vio obligado a responder y alcanzó a cinco integrantes de las fuerzas especiales del presidente Gbagbo, de los cuales se desconoce su estado, según un comunicado de la ONUCI.
El intercambio de proyectiles se dio después de que seguidores del Mandatario saliente alentarán, a través de un comunicado emitido el viernes en la televisión pública RTI, a la movilización de sus tropas «para proteger las instituciones de la República».
En el mensaje, un militar alertó de la necesidad de que «soldados de las Fuerzas Armadas» se unieran a sus unidades en Abiyán, las cuales soportaron hasta ayer el cuarto día de ofensiva militar por parte de la FRCI «y la ONUCI».
Las calles de Abiyán continúan desiertas por el éxodo masivo de marfileños en busca de zonas libres de conflicto y por el reinicio de hostilidades en las inmediaciones del Palacio Presidencial y de la Gendarmería de Agban entre los bandos de Gbagbo y Ouattara.
Por su parte, la Cruz Roja ha informado de la pérdida de centenares de vidas en la ciudad occidental marfileña de Duékoué durante esta última semana por «ejecuciones sumarias, matanzas y actos de pillaje». El martes, la institución cifró el número de muertes en 800. Sin embargo, la ONUCI indicó ayer que, entre el lunes y el miércoles, hubo 330 víctimas.





