Los ataques emprendidos ayer en Abiyán por la ONU y soldados franceses de la fuerza Licorne contra posiciones del presidente saliente, Laurent Gbagbo, se realizaron a pedido «urgente» del secretario general de la ONU al presidente Nicolas Sarkozy, indicaron altos funcionarios del organismo.
En una carta dirigida el domingo a Nicolas Sarkozy y a la que tuvo acceso la AFP, Ban Ki-moon consideró «urgente lanzar operaciones militares para eliminar las armas pesadas que han sido usadas contra la población civil y los cascos azules».
Las acciones emprendidas por las fuerzas de la Onuci (la misión de la ONU en Costa de Marfil) y soldados franceses de la Licorne tuvieron como blanco el palacio y la residencia del presidente saliente Laurent Gbagbo, así como dos campamentos de su Ejército, según la ONU. «Trabajamos con la fuerza francesa Licorne, en coherencia con nuestro mandato y la resolución 1975» de la ONU, indicó un poco antes este lunes el portavoz de la misión de la ONU, Hamadun Touré.
Mientras que en Costa de Marfil, las fuerzas de Alassane Ouattara anunciaron ayer el inicio de su ofensiva contra los bastiones de Laurent Gbagbo en Abiyán, presa del caos, pese a que la Comisión Europea (CE) pidió a ambas partes respetar a los civiles. La «ofensiva» de las fuerzas de Ouattara, reconocido internacionalmente, contra los últimos bastiones del presidente saliente Gbagbo, «ha sido lanzada» ayer, afirmó a la AFP Sidiki Konaté, portavoz del primer ministro de Ouattara, Guillaume Soro.
«A las 13.00, los movimientos comenzaron a través de cuatro grandes corredores», añadió. Agregó que el objetivo «es converger hacia el Plateau (en el centro) y Cocody (en el norte)».






