Los presos de los centros penitenciarios de Chonchocoro y de Miraflores y Obrajes de La Paz suspendieron ayer las medidas de presión que ejecutaban, luego de escuchar el compromiso del presidente de la Corte de Distrito de La Paz, Williams Alave, de solucionar los problemas inherentes a la administración de justicia.
«Nos comprometimos a reunirnos con los jueces y ver una mejor aplicación de la administración de justicia, resolver casos particulares de embarazadas y mayores de edad, y darles la viabilidad que la ley permite», dijo Alave, tras una reunión, por separado, con reclusas de los centros de Obrajes y Miraflores. También asumió el compromiso de reunirse cada 20 días con los internos y buscar formas de sancionar a jueces por retardación de justicia.
Entretanto, según el delegado del penal de San Roque de Sucre, Vidal Cruz, 34 internos continúan con una huelga de hambre y para hoy se prevé masificar la medida. «No nos han dado ninguna respuesta a la demanda de nuestros prediarios», afirmó Cruz.
En Cochabamba, el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, manifestó que «las capacidades presupuestarias» del Gobierno alcanzan para el 20% de incremento comprometido, es decir de 5,50 a 6,60 bolivianos. Espera que las gobernaciones destinen mayores recursos económicos para mejorar la alimentación de los reclusos.






