El Gobierno dispuso que mientras dure el conflicto con la Caja Nacional de Salud, los asegurados podrán ser atendidos por otras Cajas: Cordes, Banca Privada y de Caminos, y otros centros de salud privados. La medida sería oficializada hoy a través de un decreto supremo, confirmó ayer a La Razón el viceministro de Salud, Martín Maturano.
«Ante las medidas de presión de los trabajadores de la Caja y los miles y miles de asegurados que no tienen atención de salud, abrimos la posibilidad de habilitar de manera excepcional la atención de los asegurados en el sistema público de salud y en entes gestores como la Caja de Caminos, la Caja Bancaria Estatal, Cordes (Caja de Salud de las ex Corporaciones de Desarrollo), ONG, organizaciones y establecimientos sin fines de lucro como Prosalud, hospitales como el Arco Iris», explicó anoche la autoridad.
Maturano informó que se realizaron reuniones previas con los representantes de estas entidades médicas y que las mismas aceptaron la propuesta del Gobierno. «Las prestaciones de los pacientes serán facturadas a nombre de la Caja Nacional de Salud. Esta entidad deberá conciliar las cuentas con las instituciones que prestaron los servicios a los asegurados», manifestó.
En el decreto supremo se incorporarán tres bases: procedimientos administrativos, de atención a los pacientes y de financiamiento. Este último autoriza al «Ministerio de Salud de manera excepcional a realizar transferencias de recursos económicos a los municipios para que de manera inmediata se adquiera medicamentos e insumos, que garantice la atención a los pacientes», recalcó el viceministro.
En el documento también se establecerá que 600 médicos comunitarios se trasladarán hasta las áreas rurales para brindar atención en hospitales de tercer y segundo nivel de las ciudades.
Finalmente, Maturano aseguró que el Gobierno está dispuesto a restablecer el diálogo. «Pero reiteramos que las medidas de presión de los trabajadores de la Caja no tienen razón de ser», dijo.
Daño de Bs 58 millones
La ministra de Transparencia y Lucha contra la Corrupción, Nardi Suxo, informó ayer que su despacho estableció un daño económico para el Estado de cerca de 58 millones de bolivianos por malos manejos en la CNS.
«Un monto por el que muchos dirigentes y ex autoridades deben responder», dijo. Detalló que a su despacho llegaron «más de 90 denuncias que ameritan su procesamiento». De éstas, dijo, nueve fueron remitidas al Ministerio Público por delitos de incumplimiento de deberes, conducta antieconómica, contratos lesivos y daño económico al Estado.
La Caja Nacional tuvo seis gerentes en cinco años
Del 2006 a la fecha, seis gerentes interinos estuvieron al frente de la Caja Nacional de Salud (CNS), deficiencia a la que se suma la vigencia de contratos de trabajo eventuales en varias áreas y 920 acefalías.
«Los trabajadores cumplimos con nuestras tareas y la crisis que enfrenta la Caja se debe a las decisiones que toma la gerencia y el directorio de la institución», dijo Gonzalo Luján, ejecutivo de la Federación Sindical de Médicos y Ramas Afines (Fesimra).
En ese contexto, informó, el problema de los 920 ítems acéfalos, destinados a personal administrativo y médico, data de hace cuatro años. Con relación al personal con contrato, Luján denunció que la CNS incumple las normas laborales y como ejemplo citó que el salario del personal eventual se calcula en función del salario mínimo que regía en 1997.
Ello, dijo, redunda en que un médico perciba un sueldo de Bs 1.800. «Si a este profesional, que tiene especialidad y años de experiencia, se le pagara con el salario mínimo del 2010, percibiría 4.800 bolivianos», aseguró. Un pronunciamiento del Sindicato de Trabajadores de la Caja Nacional de Salud (Casegural) La Paz sostiene que cerca del 40% de los funcionarios de la entidad trabaja a contrato.
Casegural y Fesimra reclaman que el Ejecutivo no haya resuelto, desde el 2006, la acefalía en la Gerencia General, ocupada hoy por el sexto interino. A estos problemas se suma que una resolución emitida en febrero de este año por el directorio deja sin efecto postulaciones para la terna.
En hospitales los médicos trabajan por turnos
En los hospitales Obrero y Materno Infantil, dependientes de la Caja Nacional de Salud, médicos, enfermeras y personal administrativo hacen turnos para atender a los pacientes internados y los casos de emergencia.
En un recorrido que realizó La Razón se constató que en el hospital Materno Infantil trabajaba un médico por piso, en función de las especialidades, además de personal de enfermería y administrativo. Rosario Poma, quien dio a luz el lunes y fue dada de alta ayer, precisamente en presencia de este medio, dijo que pese al paro, fue adecuadamente atendida.
«No hay atención en consulta externa. Estoy muy preocupada porque mi hijita está resfriada y no sé qué hacer, la consulta privada es muy cara», comentó otra señora que llegó al hospital y se encontró con letreros del paro indefinido.
En tanto, en el Hospital Obrero, según los médicos y enfermeras de turno, la atención es sólo para situaciones de emergencia. Para los hospitalizados, informaron que se programó la asistencia de médicos, enfermeras y auxiliares a fin de que trabajen por turnos. Los exámenes de laboratorio y las cirugías se realizan en menor cantidad, en relación al trabajo diario y las urgencias. «Cada día se realiza un promedio de 10 operaciones, ahora sólo se hacen tres porque el personal es reducido», dijo uno de los funcionarios.
