La Policía Federal y la Gendarmería argentina iniciaron hoy un operativo en un asentamiento de Buenos Aires para desalojar un predio ocupado por decenas de familias, varias de ellas paraguayas, peruanas y bolivianas, informaron fuentes policiales y diplomáticas, según el portal Terra de Perú.
El operativo comenzó este jueves en una calle lindera a la llamada villa 31, del barrio porteño de Retiro, sobre la que se construyeron numerosas viviendas precarias. Varias de las familias, sin embargo, se resisten a abandonar el predio, vecino a las vías del ferrocarril y ocupado desde hace meses.
Los policías lanzaron gases lacrimógenos en medio del operativo de desalojo, ordenado por el juez Ariel Lijo luego de que fracasara «la última instancia de diálogo con los 40 ocupantes en el día de ayer», añadieron fuentes policiales a la agencia estatal Télam.
La calle, cuya ocupación impide la circulación de vehículos, está ubicada en terrenos estatales.
«Hace tres semanas hubo dos muertos porque se pelearon por 30 centímetros de más que tenía un lote», contó un vecino de la zona de nacionalidad paraguaya a la prensa local, según EFE.
El ministro de Ambiente y Espacio de Buenos Aires, Diego Santilli, consideró por su parte que el operativo «está bien» porque «continúa el crecimiento de la inmigración y la ocupación del espacio público», en el marco de «una complicación que viene de hace muchos años».
En el barrio de Palermo, en la capital argentina, también hubo hoy un operativo policiaco donde antiguamente funcionaba una bodega, ocupado por familias y recolectores de cartones.
En diciembre pasado, varios predios de la capital argentina y su periferia fueron ocupados por cientos de personas en reclamo de viviendas, lo que desató hechos violentos que ocasionaron tres muertes, según EFE.
En Buenos Aires existen 14 «villas miserias» pobladas por más de 150.000 habitantes, lo que significa un crecimiento del 25 por ciento en los últimos dos años, de acuerdo con datos divulgados por la prensa local.
El 70 por ciento de los habitantes de los asentamientos marginales, donde reside un 7 por ciento de la población de la ciudad, es extranjero, agregan los datos.






