El martes, la Liga de Defensa del Medio Ambiente (Lidema) denunció que el hundimiento ubicado en la cima de la montaña se hizo más grande, llegando a un radio de 38 metros y a una profundidad de 30. La Gerencia Regional de Comibol rechazó que el sifonamiento haya crecido.
Expertos de la Unesco en estudios geológicos y de roca visitarán el lugar entre el 23 y el 27 de mayo. Según un comunicado de Culturas, el encuentro con miembros del comité se efectuará la primera semana de ese mes.
La instancia está integrada por los ministerios de Culturas, Minería y Medio Ambiente; el municipio de Potosí, el Comité Cívico Potosinista (Comcipo) y la Dirección de Cultura y Patrimonio de la Gobernación potosina; la Federación de Cooperativas Mineras y la Corporación Minera de Bolivia.
La comisión de la Unesco llevará adelante estudios de minas, geología estructural y geofísica. Los resultados se darán a conocer posteriormente. El equipo lo conformarán Josep María Mata Perelló, Enrique Orche García, Miguel Ángel Chávez y Jorge Martín Molina Escobar. Chávez es especialista en riesgos geodinámicos. Es ingeniero civil geólogo y tiene un Máster en Ingeniería Geotécnica. Trabajó como consultor para importantes empresas en Estados Unidos, Francia, Perú, Chile, Venezuela, Panamá y Ecuador.
Hay 138 sifonamientos
Un total de 138 hundimientos carcomen la estructura del Cerro Rico de Potosí. Son producto de la actividad minera que allí se desarrolla y de factores climáticos como las lluvias. Así lo informó el 11 de abril Héctor Córdova, viceministro de Desarrollo Productivo Minero Metalúrgico.
Por su valor histórico y económico, la montaña ocupa un sitio en el escudo de armas de Bolivia y fue nombrado en 1986 por la Unesco: Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad. Unos 1.500 mineros han construido cientos de socavones en su interior.






