Cinco alumnos del Instituto Normal Superior de Educación Física (INSEF) fueron puestos en libertad ayer con medidas sustitutivas por decisión del Juez 9° de Instrucción en lo Penal, Rolando Sarmiento, reportó la agencia ANF.
Los cinco fueron detenidos junto a 16 de sus compañeros la madrugada del miércoles (los que ya están libres) en un desalojo sorpresa de las instalaciones del estadio Obrero, ocupado hace dos semanas.
La abogada de los estudiantes, Lisa Sempértegui, declaró a La Razón que los 21 están acusados de daño a la propiedad privada (en el desalojo provocaron destrozos en viviendas colindantes), mientras que cinco serían imputados por manejo de artefactos explosivos (bombas molotov).
La abogada expuso ante el juez que personal de la Policía presionó a los jóvenes a tomarse fotos con armas molotov, para «fabricar pruebas», por lo que pedirá investigar el caso.
Amanda Morales, vecina del estadio Obrero, relató a este medio que los acusados causaron estragos a su vivienda, ubicada en la parte posterior del estadio. «Intenté detenerlos, pero los jóvenes rompieron 14 vidrios de mi casa».
Por la mañana, un grupo de alumnos del INSEF marchó por el centro de La Paz y llegó hasta la Corte Superior de Distrito donde se realizaba la audiencia. El INSEF denuncia que el estadio Obrero es propiedad del Estado y que la actual Asociación Obrera lucra con él.






