La Razón realizó un recorrido por los sectores 1 y 3 de Callapa. En inmediaciones de la plaza principal comprobó que hay casas, especialmente en la calle Tarija, que tienen grietas pequeñas y cuyos dueños (ocho) volvieron a habitarlas.
«Como nuestra casa está sana, volvimos, hay algunas rajaduras en las paredes, pero son mínimas», dijo Laura Sote, cuyo inmueble está en la calle Tarija, Sector 1 de Callapa.
«Evidentemente hay casas en los sectores 1 y 3, que no tienen muchos daños. Sí hay rajaduras en su interior pero no son considerables (como) para demolerlas», indicó el técnico de la Dirección Especial de Gestión de Riesgos (DEGIR), Miguel Dueñas.
Ayer, el Gobierno Municipal de La Paz informó que el 73% de las casas de Callapa tienen graves daños estructurales y que están a punto de colapsar, por lo que deben ser demolidas. «El restante 27% son estas casas sin daños estructurales, pero tienen problemas con el suelo porque éste tiene rajaduras de entre cinco a siete centímetros de ancho», dijo Dueñas.
Añadió que al menos el 95% del terreno de Callapa está agrietado y que por eso es preciso demoler las viviendas para estabilizar el terreno, paso que podría dar lugar a la reconstrucción si así lo recomienda el estudio geológico, geotécnico e hidrológico a cargo del Gobierno nacional.
En promedio, de cada ocho predios hay uno en buen estado en las calles Calama, Oruro, Potosí y en las avenidas Periférica y Túpac Katari del Sector 3 de esta zona.
«Hay más casas en el sector 3 que están sin daños visibles, pero siguen en peligro porque el suelo de ese sector tiene grietas, sólo hay que ver en el patio las rajaduras y por eso esas casas también deben ser demolidas», explicó el ingeniero.
Irma Laura, que vive en calle Calama, dijo que sus ocho miembros de su familia volvieron a la casa que tenía pequeñas rajaduras en la pared, las que fueron selladas con estuco.
Se asientan en sector 7
En los límites entre el Sector 6 y el Sector 7, alrededor de 10 personas armaron casas precarias con palos de madera y con calaminas. «Como el terreno ya está plano en este lugar, estamos volviendo a vivir para estar cerca de nuestro sembradío», indicó Róger Flores. En el lugar, la Alcaldía de La Paz realizó el trabajo de estabilización con tractores.
Fejuve Sur inquieta por amenazas al ducto alterno
El presidente de la Junta de Vecinos del macrodistrito Sur, Facundo Hurtado, rechazó ayer las amenazas de dirigentes de Callapa de interrumpir el suministro de agua potable si es que la Alcaldía no autoriza la instalación de piletas públicas en este sector.
Estas advertencias fueron calificadas por el dirigente vecinal como «una aberración lamentable y canibalesca», que podría afectar a las 300 mil personas que viven en ese macrodistrito.
Apenas YPFB Transportes y la Empresa Pública y Social de Agua y Alcantarillado Sanitario (EPSAS) concluyeron el acueducto de emergencia para reponer la dotación de agua a la zona Sur, vecinos de Callapa amenazaron con dinamitar la obra.
Callapa exige a EPSAS la instalación de piletas públicas, demanda rechazada por el Gobierno Municipal de La Paz porque la zona no tiene alcantarillado sanitario y porque está pendiente un estudio geotécnico, geológico e hidráulico del área deslizada que está a cargo del Gobierno.
«No admitimos una actitud de esta naturaleza. Nos llama la atención que estas personas estén pretendiendo actuar irracionalmente. No pueden haber amenazas de vecinos a vecinos y peor aún con quitar el suministro de agua potable», añadió.
Hurtado anticipó que frente a estas amenazas y a que está pendiente la construcción de la tubería definitiva, los vecinos del Sur podrían movilizarse y adoptar medidas de presión.






