La iniciativa, dada a conocer el pasado jueves por una misión del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), establece que Saleh ceda el poder al vicepresidente Abdi Rabo Mansur Hadi en el plazo de treinta días. Tras esta transferencia, el plan estipula que se celebren elecciones parlamentarias y presidenciales dos meses después. La propuesta dispone también la formación de un gobierno de unidad encabezado por la oposición, que prepare al país con vistas a la celebración de nuevos comicios, y el cese inmediato de las manifestaciones.
«El presidente ha dado su aprobación definitiva a toda la iniciativa del golfo (Pérsico) sin condiciones y en el marco de la Constitución del país», dijo a EFE el viceministro de Información, Abdo El Guindi. Según El Guindi, la aceptación de Saleh «responde a presiones estadounidenses y saudíes para poner fin a la crisis».
En declaraciones de Ali Abdalá Saleh a la cadena británica BBC, el mandatario ha arrojado mayor confusión al panorama político yemení porque coinciden con anuncios oficiales de que está dispuesto a transferir el poder en los términos fijados por una iniciativa del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) que, de por sí, no ha sido aceptada totalmente por la oposición.
Ésta, por su parte, se ha mostrado dispuesta a aceptar casi toda la propuesta, menos lo referido al Gobierno de unidad nacional, ya que rechazan compartir un gabinete con Saleh.
Rechazo. Mientras, los jóvenes yemeníes, agrupados en la llamada Comisión Organizativa de la Revolución Juvenil del Yemen, que encabeza las manifestaciones, amenazaron ayer con una «escalada» en sus protestas si Saleh no abandona el poder sin condiciones. Miles de personas salieron ayer a la calle en distintas ciudades del Yemen para pedir que Saleh abandone el poder.
«Hay consenso para rechazar esta iniciativa», declaró el domingo Abdel Malik Al Yusufi, uno de los dirigentes de los manifestantes que acampan en la plaza de la Universidad en Saná, epicentro de la protesta. «La iniciativa de los países del Golfo aborda el problema como si fuese una crisis entre dos partidos políticos, si hemos salido a las calles es para pedir un cambio global», añade Al Yusufi. «Nos mantendremos en los lugares de la protesta y tenemos la intención de reactivar la contestación pacífica», dijo Ahmed Wafi, otro dirigente.
Estados Unidos, para el cual un Yemen estable es esencial para su lucha contra Al Qaeda, saludó inmediatamente el plan propuesto y alentó la puesta en marcha de la transición.
El número de víctimas aumenta
Más de 100
Desde que comenzaran las protestas en el mes de enero, 130 personas han perdido la vida en los enfrentamientos.
Choque
Ayer fallecieron seis militares y tres civiles en un conflicto que comenzó hace una semana en la provincia de Lahij, en el sur del país.






