El acusado, Marcelo Salas, admitió que en su agenda personal tiene el nombre y número de Achacollo. «Con la ministra tengo una amistad de hace años desde que era diputada. Mi relación con ella es apoyarla en diligencias que hace a nivel político», dijo.
Ante la interrogante de por qué en el allanamiento llamó a un número telefónico comunicándose con el edecán de la ministra, Salas respondió: «Tengo los números del teléfono del edecán porque doy un cierto tipo de asesoría, soy asesor en calidad de amistad, como un amigo, no tengo ítem ni percibo algún sueldo».
Verónica Paz, la secretaria de Salas, afirmó que desde enero «la ministra vino en dos oportunidades con sus guardaespaldas.
No se registraba y se subía directamente donde don Marcelo». Agregó que cuando atendía el teléfono, «lo buscaban al señor Marcelo y se identificaban como personas del INRA».
Sobre la propiedad de una vagoneta Toyota Land Cruiser modelo 1999, que fue comprada con recursos de la constructora, Paz dijo que «una vez vi llegar a la ministra Achacollo en ese carro, pero no tengo la seguridad de quién es».
Desde el viernes, este medió intento comunicarse con la ministra aludida.






