El fiscal de Distrito de Tarija, Rodrigo Antelo Castillo, confirmó que el fiscal de Yacuiba, Diego Choque, le informó que como parte del proceso investigativo en torno a la muerte del subteniente Gróver Poma en la Escuela de Cóndores Bolivianos (Esconbol) de Sanandita, se libraron 17 mandamientos de aprehensión para que los supuestos involucrados presten su declaración informativa.
No obstante, ya cursa un proceso en el Tribunal Permanente de Justicia Militar y conforme lo prevé el Código de Procedimiento Penal, no puede iniciarse otro proceso por el mismo hecho. «La indivisibilidad de juzgamiento (art. 45 CCP) señala que por un mismo hecho no se podrá seguir diferentes procesos, aunque los imputados sean distintos», indicó Tania Villalba, secretaria de Cámara «A» del Tribunal castrense, que ya la semana pasada citó a «confesoría» al subteniente Jorge Castro Ureña, la persona con la que Poma peleó en un ejercicio «cuerpo a cuerpo» antes de morir.
Villalba expuso que la justicia militar no tiene conocimiento de un proceso o investigación fuera de las actuaciones de ese Tribunal. Además, hizo notar que en esa instancia solamente se procesa a tres personas acusadas y no a 17, como pasa en el Ministerio Público de Tarija.
«Si los sindicados están acusados en la justicia ordinaria, tendrían que hacer notar que ya existe un acto de radicatoria en el Tribunal Militar, que por jurisdicción y campo de aplicación, es el llamado a procesarlos», recalcó Villalba.
Pasaron a la «letra e»
Ayer se notificó a dos instructores de Gróver Poma y se volvió a señalar hora y fecha para recibir la «confesoría» del subteniente Jorge Castro. Los tres militares pasaron a la «letra E», un destino que deben cumplir en el Estado Mayor, mientras dure el proceso, señaló Tania Villalba.






