La Alianza del Atlántico Norte le pide ‘actos y no palabras’ al dictador libio
El coronel libio Muamar Gadafi invitó a Washington y a París a negociar una salida a la crisis, siempre y cuando se respete su posición de no renunciar al poder. De manera separada, la OTAN y los rebeldes libios rechazaron la propuesta, exigiéndole actos antes que palabras.
«El régimen de Gadafi ha perdido toda su credibilidad», ha afirmado respondiendo un portavoz del Consejo Nacional de Transición, el principal órgano político de los rebeldes libios, levantados desde mitad de febrero, y que exigen la partida del coronel Gadafi, en el poder desde 1970. Una posición que puede hacerse extensiva a la Alianza Atlántica. Es tiempo «para los actos y no para las palabras», ha señalado un responsable de la OTAN. «El régimen ha anunciado varias veces el alto el fuego, pero ha proseguido con los ataques contra ciudades y rebeldes (…). Cualquier alto el fuego debe ser creíble y verificable», ha añadido.
Mientras, la televisión estatal libia ha acusado a la OTAN de intentar matar a Gadafi al bombardear en Trípoli un punto cercano al edificio desde el que el líder libio estaba dando su discurso. En esa alocución, Gadafi pedía a la OTAN el inicio de negociaciones para poner fin a los ataques aéreos contra el país africano, pero siempre desde una óptica muy particular: mientras hacía amagos de tender una mano a rebeldes y a la coalición internacional, sostuvo que nadie lo va a forzar a abandonar el país. «No voy a dejar mi país (…) nadie puede decirme que no luche por él», aseguró.






