Mientras EEUU acusó a Siria de aplicar medidas «bárbaras» luego de que el régimen detuvo a más de mil personas para contener las protestas, opositores llamaron a realizar anoche sentadas en todas las ciudades del país.
«Hubo una intensificación insensata de los arrestos. Las autoridades arrestan a todos los que quieren manifestar», indicó la Organización Nacional de los Derechos Humanos (ONDH), según la que el número de personas detenidas en los dos últimos días supera las 1.000. Entretanto, las presiones internacionales se acentuaban sobre Damasco.
EEUU acusó ayer a Siria de haber tomado «medidas francamente bárbaras» para reprimir la protesta contra el régimen de Bachar al Asad. Mark Toner, portavoz del Departamento de Estado, denunció el uso de carros, «una vasta campaña de detenciones arbitrarias contra jóvenes en Deraa», y cortes de agua y electricidad.
Por su parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que quiere «sanciones más duras» contra Siria con la finalidad de castigar la represión «inaceptable» de las protestas, en una entrevista que aparecerá hoy en la revista francesa L’Express. El ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppé, afirmó ayer que «un gobierno que mata a sus ciudadanos» que manifiestan «pierde su legitimidad».
El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, estimó ayer que el régimen del presidente Asad estaba destinado a desaparecer.
Según la organización de derechos humanos «INSAN», 607 personas murieron desde el principio de la revuelta. «Llamamos a los sirios de todas la regiones a ir a todas las plazas para organizar sentadas que continuarán día y noche», afirmaba una página de «Syrian révolution 2011» en Facebook.






