El Gobierno boliviano prometió ayer al director de Relaciones Económicas y Cooperación de la Cancillería mexicana, Rogelio Granguillhome, un «trato justo y oportuno» para el Grupo Chihuahua, cuyas acciones en una cementera fueron expropiadas.
Granguillhome se reunió en La Paz con el vicepresidente Álvaro García Linera y otras autoridades bolivianas que «garantizaron que la empresa mexicana recibirá un trato justo y oportuno en el proceso de indemnización» por la expropiación de sus acciones en la empresa Fancesa, señala un comunicado de la embajada de ese país. A su vez, el vicepresidente García Linera dijo a medios locales que se pretende encontrar «un justo término que recompense las inversiones que hubiera hecho» el grupo mexicano en Bolivia.
El presidente boliviano, Evo Morales, expropió en septiembre pasado las acciones de los mexicanos y de sus socios bolivianos en Fancesa, equivalentes al 33% del capital, argumentando que la compra de ese paquete accionarial en 1999 fue irregular, lo que niegan los afectados.
El grupo Chihuahua espera una compensación de 93 millones de dólares, pero Linera dijo ayer que está en curso un juicio al socio de los mexicanos, el empresario y dirigente opositor Samuel Doria Medina, tras el que se definirá el monto a pagar.
