La otra cara de la medalla es la reducción de los casos de enfermedades reportados entre los damnificados del megadeslizamiento de febrero pasado. De 7.000 registrados en marzo, éstos cayeron a la mitad en mayo, informó Samuel Quenallata, coordinador de los equipos móviles de la Dirección Municipal de Salud.
Esta dirección edil, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) de La Paz y Zoonosis inspeccionaron ayer las condiciones de higiene y la atención médica en los refugios de Tierra de Dios, la ex chancadora, Flor de Irpavi, campamentos 8, 11 y 12 y Nuevo Amanecer. «En cada carpa viven entre 15 a 20 personas, comen y se visten ahí, pero no se hace una limpieza interna de las carpas; se tratará de modificar el reglamento para que lo hagan», indicó Quenallata.
Otro de los problemas es la bosta que se acumula en los ocho campamentos, pese a que el número de reses en ellos se redujo en un 60 por ciento (de entre 90 a 100 a 30).
Esto provoca que las moscas proliferen en los campamentos. En el primer informe sanitario se tenía un 30% de presencia de moscas, proporción que no ha variado pese a la fumigación. «Se está evaluando la presencia de vectores (insectos o roedores) para hacer una segunda jornada de fumigación», expresó Quenallata.
Tras la visita, se determinó que «personal del Siremu (Sistema de Regulación y Supervisión Municipal) asee los campamentos y las calles de los mismos día por medio» y no cada tres días como venía ocurriendo. En la inspección también se verificó que los equipos médicos de los campamentos no contaban con los suficientes medicamentos.
«Ahora estamos abasteciendo sus botiquines», explicó. Las enfermedades que afectan a los damnificados son respiratorias, infecciones estomacales y de la piel, como sarna y hongos.
Quejas de los médicos
Afectados dicen que médicos cubanos dan fármacos de adultos a niños y no hacen revisiones.
Hay entre 15 a 20 perros en cada albergue de Irpavi II
En cada uno de los ocho campamentos instalados en Irpavi II hay entre 15 a 20 perros. Sus amos no quieren separarse de ellos, y cada vez que Zoonosis visita los albergues para llevarse a las mascotas, los damnificados ocultan a los canes en las carpas.
El coordinador de los equipos móviles de la Dirección Municipal de Salud, Samuel Quenallata, dijo que éste es un problema sanitario por la contaminación provocada por las heces y orina y la falta de aseo de los animales.
«Hay bastantes perros en los campamentos, hemos tratado de llevarlos a la perrera por la falta de condiciones que hay en los albergues para mantener a las mascotas, pero los dueños insisten en conservarlos», manifestó.
La Razón verificó que en el refugio de Tierra de Dios hay al menos 20 canes. «Están sin cadena y hacen sus necesidades en todo lugar», precisó Quenallata.
Seis factores que inquietan
Humedad
Cuando llueve, dentro las carpas se concentra la humedad. Esto provoca la aparición de hongos en los pies de los damnificados que viven en los campamentos de Irpavi II.
Agua
El agua de los albergues se usa para el consumo e higiene personal. La falta de este líquido para lavar y enjuagar la ropa provoca irritaciones cutáneas.
Frío y calor
Afectados tuvieron resfríos por el brusco cambio de temperatura en las carpas. «En la mañana es un horno y en la noche es una heladera», indica Wilma Mamani.
Ambiente
La exposición al sol sin protección y al viento en la zona, provoca daños en la piel de los afectados. Éstos serán tratados por dermatólogos especializados.
Moscas
«Son tantas moscas que no nos dejan cocinar, hay que cerrar las carpas para que no entren y molesten todo el tiempo», dijo Fidelia Siñani del albergue Tierra de Dios.
Picaduras
Los niños damnificados se quejan por las picaduras de los insectos de tierra. «No se puede caminar en el suelo con chancletas porque los insectos te muerden».






