Una treintena de policías denunció ante el Defensor del Pueblo que algunos de sus camaradas pagan dinero para evitar que se les cambie de destino en la Policía Fronteriza. En el Comando General dijeron que se envió una explicación del caso al Defensor.
La denuncia señala que en las últimas semanas se publicó en la Policía Fronteriza una lista de 100 policías que fueron destinados a Santa Cruz, pese a que la mayoría, indicó un afectado, radica con su familia en La Paz. Después, al cabo de unos días, esa nómina de efectivos se redujo inexplicablemente a cerca de 35.
«La lista se redujo porque los otros que se estarían quedando (en La Paz) pagaron $us 300 por policía y le pagaron al Comandante de la Policía Fronteriza», dijo el uniformado denunciante.
El efectivo agregó que la explicación que recibieron del jefe de la Policía Fronteriza, respecto a la reducción de la lista, es que los uniformados que ya no figuraban tenían procesos disciplinarios pendientes en La Paz.
El representante departamental del Defensor del Pueblo, Héctor Huanca, confirmó a La Razón que recibieron una denuncia de efectivos de la Policía Fronteriza. «Se envió una carta al comandante general de la Policía, general Ciro Farfán, para pedir una audiencia, con el objetivo de hablar sobre todo del derecho de la familia y la educación de los niños, que afectaría a éstos con los destinos», afirmó.
En el Comando General de la Policía se indicó el viernes que se recibió la carta y que se respondió con una explicación técnico-jurídica del porqué de los destinos. Allí también se dejó abierta la posibilidad de sostener una reunión con representantes del Defensor del Pueblo, la próxima semana, para tratar aspectos relativos a este caso.
Este diario se dirigió el viernes ante el Comandante de la Policía Fronteriza, pero éste se negó a declarar en cumplimiento a una orden del Comando General que prohíbe a todos los uniformados emitir declaraciones a la prensa sin autorización del general Ciro Farfán.






