La orden que impedía a los policías pronunciarse sobre casos de corrupción, emitida la semana pasada por el comandante General de la Policía, Ciro Farfán, quedó sin efecto.
«Hemos dejado sin efecto el documento, ahora tenemos otro documento que hemos puesto a conocimiento de toda la guarnición policial. Dice que simplemente ellos deben abocarse al Reglamento de Sanciones Disciplinarias si hacen declaraciones que no están debidamente justificadas u opiniones políticas», dijo hoy el general Farfán.
Farfán, según despachos televisivos, aclaró que todo se debió a un error de redacción, por lo que se elaboró otro memorándum. «Hoy hemos enmendado errores de redacción».
La circular 080/2011 emitida el 6 de abril establece que: «(Los policías) están completamente prohibidos de realizar declaraciones, comentarios, opiniones, notas y otras que emergen en el marco de las entrevistas periodísticas; en circunstancias en las que se encuentre involucrado personal policial, debiendo solicitar la correspondiente autorización de este Comando General».
En la misma instructiva, Farfán anuncia que el incumplimiento de esta orden «dará lugar a la aplicación de medidas disciplinarias».
Hoy, el Comandante de la Policía sostuvo que los miembros de la institución del orden tienen la obligación de dar a conocer los temas de corrupción «al interior como fuera de la institución».
Para el comandante la orden anulada fue mal interpretado, pues alguien (a quien no identificó) lo habría filtrado con mala fe a los medios de prensa.






