No existe «ninguna prueba» que los dirigentes paquistaníes supieran sobre la presencia de Osama bin Laden en Abbottabad, la ciudad en el norte del país donde fue abatido por un comando de EEUU, afirmó ayer el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates.
No obstante, el funcionario añadió que las autoridades estadounidenses investigan para descubrir si «alguien sabía» sobre la presencia de Bin Laden, a medida que analizan los documentos hallados en la vivienda del líder de Al Qaeda.
Desde que un operativo estadounidense encontró y mató a Bin Laden en su casa de Pakistán el 1 de mayo, en EEUU se generó un debate acerca de la actitud que tiene que adoptar con Pakistán, aliado en la lucha contra el terrorismo.
Algunos miembros del Congreso llaman a anular o a rever la ayuda brindada por Washington a Pakistán. Ese país recibió 2.700 millones de dólares de EEUU el 2010.
Por otra parte, la Casa Blanca informó de que el presidente de EEUU, Barack Obama, visitará mañana la sede de la CIA para rendir homenaje a sus agentes por el trabajo de inteligencia que permitió localizar a Osama bin Laden.
Obama irá a Langley, en los suburbios de Washington, para agradecer a los funcionarios «por el trabajo de cada día para mantener Estados Unidos a salvo», expresó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.






