En la resolución alega que no existen «causas extraordinarias y graves» que justifiquen la convocatoria urgente de la concentración y la veta por motivos electorales y por influir en el derecho del resto de los ciudadanos a decidir libremente su voto.
Los convocantes querían mantener el pulso hasta el 22-M. Pese a la prohibición, han decidido mantener la convocatoria y miles se concentraron anoche en la Puerta del Sol. Más de 500 policías se desplazaron a la laza.
Por la mañana, la Delegación del Gobierno se ha reunido con algunos de los convocantes que pretendían legalizar la protesta que se celebró desde las 20.00 en la Puerta del Sol de Madrid.
Pero, en lugar de darles una respuesta, la Delegación les ha comunicado que, en periodo electoral, es competencia de la Junta Electoral tomar este tipo de decisiones. La Ley de Huelga y Manifestación especifica que la petición para realizar concentraciones de este tipo debe hacerse con 10 días hábiles de antelación, aunque no haya campaña electoral.
Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha autorizó el 12 de mayo una manifestación similar a la que ayer ha prohibido en Madrid la Junta Electoral de Madrid y revocó la prohibición de la marcha convocada el 15 de mayo por Democracia Real Ya en Toledo.
Fuentes de la Delegación del Gobierno aseguran que pondrán en marcha el dispositivo policial.
Un campamento de paz
Uno de los portavoces del movimiento pidió a los congregados que permanezcan unidos y que se abstengan de provocar a las Fuerzas de Seguridad, tras subrayar que «es un campamento de paz».
Los lemas más coreados eran «No pasarán», «No nos vamos», «Manos arriba, esto es un atraco», «El pueblo unido jamás será vencido», «Que no, que no, que no nos representan» o «PSOE, PP, la misma mierda es», en alusión al gobernante Partido Socialista Obrero Español y al opositor Partido Popular. «No pasarán» es un lema que hizo popular en España la dirigente comunista Dolores Ibarruri, La Pasionaria (1895-1989).






