Desde el lunes 9 de mayo, pobladores de la provincia peruana de Chucuito bloquean el puente internacional de Desaguadero que conecta a Bolivia con Puno, Pomata y los puertos de Ilo y Matarani, en rechazo a un proyecto minero que supuestamente contamina los ríos de la región y el lago Titicaca. 500 camiones están varados en la frontera boliviana y 200 en la peruana.
A decir del presidente de la Cámara del Transporte Internacional de La Paz, Daniel Zegada, el sector pierde «al menos $us 50.000 al día» por el conflicto, con lo que en 11 días de bloqueo las pérdidas ascienden a $us 550.000. Sin embargo, dijo, existen otro tipo de pérdidas económicas inherentes a la actividad que recién se podrán cuantificar al finalizar el bloqueo.
«La situación en el lugar está muy tensa y difícil», indicó preocupado.
El presidente de la Cámara de Transporte Internacional de El Alto, Gustavo Rivadeneira, coincidió en que la situación «es crítica», ya que los transportistas no cuentan con ninguna ruta alternativa de ingreso al Perú. El domingo, el paso fronterizo que une Yunguyo con la población boliviana de Kasani también fue cerrado por los comunarios del lugar.
La dirigencia del Frente de Defensa de los Recursos Naturales de la Zona Sur exige al gobierno del presidente peruano Alan García la prohibición de las concesiones mineras en la región de Puno y pide la salida definitiva de la empresa minera Santa Ana del distrito de Hucullani, porque estas operaciones afectarían a la futura producción agropecuaria y lechera que implementarán en los próximos años.
Ayer, una comisión oficial del vecino país tuvo una primer acercamiento con los manifestantes, pero ésta retorno a Lima para informar de los avances de la misma. Se espera que la comisión retorne hoy al lugar para continuar con el diálogo, informó EFE.
El martes, el presidente García advirtió con utilizar la fuerza para desbloquear la frontera entre ambos países si es que el diálogo entre la comisión gubernamental que viajó a Puno y la dirigencia de los bloqueadores no alcanza resultados satisfactorios.
Mercadería. Rivadeneira explicó que 16 de los 500 camiones que están detenidos en la frontera con el Perú transportan productos perecederos, especialmente frutas, y el resto exporta chatarra y aceite vegetal en cisternas, además de soja que se dirige a los puertos de Matarani y Arequipa.
«Sólo 350 choferes están todavía allá (en Desaguadero), el resto (150), al no contar con más recursos, ha retornado a La Paz, Oruro y Cochabamba, dejando comisiones que se hacen cargo del cuidado de las unidades de transporte», manifestó.
Los propietarios de las empresas de transporte, recordó, recibieron pedidos de envío de dinero a sus choferes, para que los mismos «puedan subsistir» mientras dure el bloqueo. Los viáticos que reciben estos trabajadores fluctúan entre Bs 25 y 50 y no contemplan contingencias como el paro fronterizo, sostuvo el dirigente.
Desaguadero es una de las rutas más utilizadas para la exportación de soja y sus derivados, así como de otros productos como palmitos, bananos, quinua y alcohol, entre otros.
Se perjudica la actividad turística
El bloqueo de la vía internacional entre Perú y Bolivia provoca caos en el traslado de unos 2.600 turistas, quienes tienen que atravesar el lago Titicaca en diversas embarcaciones para cruzar entre ambos países. EFE.
Choferes temen por la inseguridad
Los choferes que se encuentran retenidos en Desaguadero formaron comisiones para prevenir el robo de la mercadería que transportan, así como de los repuestos de sus camiones. La dirigencia del sector pide a la Policía enviar efectivos para apoyar este trabajo.
«Pedimos al ministro de Gobierno (Sacha Llorenti) que pueda enviar efectivos policiales al lugar y preservar la integridad de nuestros choferes, nuestras unidades de transporte y la carga que estamos transportando», dijo el presidente de la Cámara del Transporte Internacional de El Alto, Gustavo Rivadeneira.
Tras 11 días de bloqueo en los puntos que conectan Bolivia con los puertos peruanos de Matarani, Ilo y Arequipa, los choferes del transporte pesado se encuentran en una situación «desesperada», aseguró, por su parte, el presidente de la Cámara de Transporte Internacional de La Paz, Daniel Zegada.
Varios transportistas «sufrieron robos» de los repuestos de sus vehículos, carpas y otros implementos. Además, agregó, «los choferes viajan con un viático mínimo y ya están más de 10 días allá», lo cual convierte a esta situación «en un problema mayor».
Según Rivadeneira, 150 de los 500 choferes de los camiones retornaron solos a La Paz, Oruro y Cochabamba, por la falta de recursos para su alimentación, dejando comisiones encargadas del cuidado de los vehículos.
El martes, la dirigencia de los transportistas de El Alto estuvo en Desaguadero llevando algunos víveres necesarios para los asalariados, pero la ayuda aún es «insuficiente», recordó Rivadeneira. Desde el 9 de mayo, tres provincias peruanas están en paro.
