Ecuador se convertirá en el segundo país latinoamericano en prohibir los casinos y salas de juego después de Brasil, luego de que la propuesta ganara en una consulta popular.
El sí a la eliminación de esos establecimientos ganó al no por unos 350.000 votos.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, dijo tras el cierre de las urnas el 7 de mayo que la supresión de los casinos «no va a ser de golpe, se va a establecer un proceso, puede ser un año, dos años». Enfatizó que se busca crear «un ambiente más sano» para los jóvenes y evitar que por «el vicio del juego» un padre pierda su salario.
El canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, explicó que mediante la prohibición se pretende terminar con el blanqueo de activos, relacionado al crimen organizado en este país andino.






