El movimiento de protesta por cambios políticos y económicos de la Puerta del Sol de Madrid siguió ayer en pie de guerra por séptimo día, al igual que en otras ciudades, a pesar de que en España están prohibidas las manifestaciones durante dos días por las elecciones de hoy, según AFP.
La protesta, contagiada por todo el país, sacó a las calles a unas 60.000 personas el viernes por la noche, según el ministerio del Interior, y a otros cientos en varias ciudades europeas como París, Londres y Bruselas.
Después de una multitudinaria concentración de casi 20.000 personas el viernes en la plaza madrileña, el llamado movimiento 15-M (empezaron a manifestarse el 15 de mayo) se quedó el sábado y pretenden seguir a pesar de la prohibición. Ayer, miles siguieron concentrados en Madrid y otras ciudades, informa EFE.
«Tenemos una prioridad: respeto total y absoluto a la jornada de reflexión» electoral, de ayer , «y también a la jornada electoral» de hoy, dijo a AFP Juan López, uno de los portavoces del movimiento.
Fuentes del Ministerio del Interior informaron de que la Policía se ha limitado a comunicar a las organizaciones convocantes que las manifestaciones no tienen autorización oficial, pero no las disolverá, según EFE.






