Quien piense en el chocolate como simple tableta dulce para el postre debe pasarse por Quito, donde un salón dedicado a este manjar ofrece desde mermelada hasta pétalos de rosa bañados en cacao, e incluso ungüentos contra mosquitos.
«El chocolate se utiliza hoy en día en ensaladas con vinagretas de chocolate, en platos de carne como horneados con pepa (semilla) de cacao triturada, e incluso en mermeladas», explicó a EFE, desde su stand en el Salón del Chocolate de Quito, el chef francés especializado en gastronomía dulce Cyril Prud’Homme.
En Ecuador los amantes del chocolate encuentran un gran aliado, pues el país andino produce el 70% del chocolate fino y aromático del mundo, el más apreciado por los expertos.
«El cacao nacional es conocido por su sabor suave y floral, puede ser más fuerte o más cremoso, pero es del mejor chocolate, aunque hay una tendencia general en tostar demasiado la semilla de cacao», puntualizó Martin Christy, catador de este manjar y fundador de la Academia de Chocolate de Londres.
Cacao con apreciadas notas de nueces, frutos rojas, ciruelas o jazmín, de alta pureza y bañado por el sol del trópico, convierten el chocolate de la región en una delicia para los paladares más exigentes.






