Casi seis meses después de las «revoluciones árabes» que derrocaron a los regímenes autoritarios de Túnez y Egipto, los países del G8 (EEUU, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Japón y Rusia) definirán la ayuda financiera que les otorgarán para respaldar su transición democrática.
En vísperas de la cumbre que arrancará pasado el mediodía de hoy, el presidente estadounidense Barack Obama y el primer ministro británico David Cameron anunciaron en Londres que propondrán a sus socios del G8 un «vasto programa de apoyo» político y económico a los países que vivieron la «primavera árabe».
«El presidente y yo estamos decididos a estar del lado de quienes trabajan por la libertad», sostuvo el jefe de gobierno británico.
La semana pasada, Washington se adelantó a la Cumbre de Deauville y anunció una ayuda de varios miles de millones para alentar la democratización. El Banco Mundial prometió hasta 6.000 millones de dólares siempre que sigan adelante con las reformas políticas y económicas.
El presidente Nicolas Sarkozy, anfitrión del G8, quiere que la Cumbre «siente las bases» de una «colaboración de larga duración» entre los ocho países y los de las «revoluciones árabes» pero no que sea una «cumbre de donantes», según fuentes presidenciales.
En todo caso, Túnez y Egipto cifran sus necesidades en 25.000 millones de dólares y 12.000 millones, respectivamente. Casi tres meses después del inicio de los bombardeos de una coalición internacional en Libia donde Muamar Gadafi sigue en el poder, los países del G8 intentarán encontrar una salida a la actual situación. Rusia reiteró que los bombardeos son una «deriva» del mandato de la ONU.
En Siria y la represión del régimen de Bashar al Asad desde marzo se cobró más de 1.000 muertos. Dos meses después del accidente nuclear en la planta de Fukushima tras el sismo y el tsunami que dejó 25.000 muertos, los ocho reflexionarán sobre el futuro de la energía nuclear que supone una industria estratégica.
«La primera lección es fijar normas de seguridad al más alto nivel de exigencia», indicó una fuente del Elíseo que admitió «respuestas diferentes» en el G8 que concentran la mayor parte de las centrales nucleares del planeta.
Fuera de agenda, el nombramiento del sucesor del francés Dominique Strauss-Kahn al frente del FMI, estará en las discusiones de los jefes de Estado y de Gobierno de los países del G8 que controlan el 80% del total de la riqueza mundial.
Cumbre al pie de la Torre Eiffel
«¿Los campesinos no tienen pan? Pues que coman pasteles»: con esa frases atribuida a la reina Marie-Antoinette en vísperas de la Revolución Francesa, la ONG Oxfam organizó una falsa cumbre al pie de la torre Eiffel para llamar la atención sobre el hambre en el mundo.






