En esta tranca, un centenar de comerciantes vende productos y comida a centenares de viajeros y choferes que a diario se internan a los Yungas y al norte de La Paz.
«Hemos sido víctimas de atropello, los vendedores nos agredieron con palos y piedras», denunció el intendente Mauricio Ruiz. Añadió que no hay guardias heridos, aunque «pudo haber sido peor. Yo mismo casi recibo una pedrada en la cabeza».
En el operativo se decomisaron «30 kilos de carne en mal estado, 50 productos vencidos (sobre todo pan con moho) unas 70 botellas de trago y otro tanto de botellas de cerveza», informó Ruiz. También se confiscaron utensilios y enseres de cocina, viejos, sucios o herrumbrados.
La acometida de los comerciantes se produjo cuando intentaban recuperar sus productos. Sin embargo, no lograron su objetivo, ya que la guardia retrocedió con todo lo decomisado, además de dejar las notificaciones a todos los infractores que vendían productos dañinos para la salud.
La venta de alcohol en esta tranca está prohibida porque los choferes pueden causar accidentes debido a su ingesta. Las comerciantes, entrevistadas en la televisión, no pudieron justificar por qué tenían a la venta las bebidas alcohólicas y alegaron que sobró de la ch’alla de Carnaval.






