El diputado chileno Marcelo Díaz, del Partido Socialista e integrante de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja, consideró que el gobierno chileno debe apostar al diálogo ante la nueva política de reivindicación marítima que impulsa la administración de Evo Morales, la cual además criticó.
«Bolivia equivoca el camino y Chile debe insistir en invitar a La Paz a reponer el diálogo bilateral», afirmó Díaz, informa el periódico chileno La Segunda.
La semana pasada, el presidente Morales pidió al Gobierno de Sebastián Piñera de presentar una propuesta concreta sobre el asunto marítimo en el marco de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Choquehuanca planteó renegociar el Tratado de Paz y Amistad que Bolivia firmó con Chile en 1904; de no hacerlo, advirtió que se deberá denunciar su incumplimiento por parte del país vecino.
Al respecto, Díaz consideró que su país «debe prepararse para la cita de la OEA y realizar una ofensiva para explicar su posición».
A juicio del legislador socialista, los recientes anuncios del gobierno de Evo Morales confirman que «Chile debe revisar su diseño de relaciones privilegiadas en la región y reponer los ejes construidos en la era de Michelle Bachelet, especialmente con Brasil y Argentina».
En ese sentido, llamó a La Moneda a recuperar el liderazgo y afinidad con los países vecinos, para revertir «un escenario regional que se ha venido deteriorando fuertemente».
El senador chileno Jorge Pizarro, de la Democracia Cristiana, miembro de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta consideró al periódico La Segunda que «mil veces Chile ha dicho que el tema es bilateral, mil veces más diremos que es bilateral y que no se puede tratar en ninguna instancia: ni en la OEA ni en otros organismos».
«La exigencia constitucional de soberanía es inaceptable para Chile y la disposición de Chile a buscar una salida al mar para Bolivia sin soberanía es posible. Por eso hay que buscar esa ecuación y eso se hace con diálogo, altura de miras, con generosidad y no con amenazas de este tipo que no llevan a ninguna parte», añadió.
«Si Bolivia y el Presidente Morales quiere insistir no es nada más que por una situación interna que ya lo tiene bastante deslegitimado frente al propio pueblo boliviano».
De igual manera, el legislador comentó que dicha actitud «es la peor de todas las herramientas, porque para construir un acuerdo se necesitan dos y se requiere además que Bolivia empiece a plantear sus propias alternativas de solución».






