El cónsul israelí en La Paz, Francisco Hubsch, aseguró que emitirá una queja formal al Gobierno de Evo Morales por la presencia en Bolivia del ministro de Defensa de Irán, Ahmad Vahidi, acusado por el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994 en Buenos Aires y que dejó 85 muertos.
Vahidi, sobre quien pesa una orden de captura internacional por el atentado, llegó el martes a Santa Cruz invitado por el Ministerio de Defensa de Bolivia para participar del 59 aniversario del Colegio Militar de Aviación. Horas después de su llegada, la administración de Evo Morales tuvo que pedirle que abandone el territorio y luego pedir disculpas a Argentina tras un reclamo hecho por la administración de Cristina Fernández.
Hubsch reconoció que lo lógico, sin embargo, era poner a Vahadi a disposición de la justicia, según Infobae, que cita a una entrevista que dio el representante diplomático con C5N.
El cónsul admitió que se sintió sorprendido por la noticia de la visita del ministro Vahidi y reconoció que hicieron saber que el iraní tenía orden de captura internacional.
«Las voces indican que la invitación nadie la conocía, se dio a través de la ministra de Defensa», indicó en diálogo con C5N el cónsul, quien, sin embargo, dudó de la veracidad de esta versión.
Al tratar de comprender el accionar del presidente de Bolivia, Hubsch esbozó dos posibilidades. Una de ellas, que sinceramente la ministra de Defensa, María Cecilia Chacón, quien invitó al iraní no supiese la denuncia que recae sobre el funcionario del régimen de Mahmud Ahmadinejad.
También cabe la posibilidad de que los lazos existentes entre ambos países hayan justificado la decisión de Evo de permitir a Vahidi que regrese a su país, y así evite enfrentarse a la justicia internacional, señala Infobae.






