El vicepresidente Álvaro García Linera afirmó que el cambio sociopolítico que vive Bolivia se encuentra en la «quinta fase», en la que hay diversas «tensiones» pero con intereses comunes y no «sectoriales o corporativos».
La autoridad fue invitada por la Universidad Complutense de Madrid, en cuyo paraninfo brindó una conferencia en la que explicó la forma en que la población indígena, campesina y obrera boliviana venció a la «hegemonía» de una élite que mantuvo Bolivia.
El Vicepresidente admitió que «el proceso de transformación de la sociedad boliviana» vive desde el 2009 una serie de «contradicciones en el seno del pueblo», derivadas de la necesidad de que sea el Estado el que marque el rumbo y adopte las decisiones.
Como ejemplos de esas contradicciones citó dos conflictos: el pedido de tierras de la Confederación Indígena del Oriente de Bolivia (CIDOB) y la petición de mejores salarios por parte de la Central Obrera Boliviana (COB).
Según García Linera, en ambos casos el gobierno de Evo Morales se opuso a las peticiones por considerar que el territorio de Bolivia es «propiedad de todos los bolivianos», así como las reservas estatales, que deben ser dedicadas «a la industrialización del país, por ser dinero de todos los bolivianos».
Acotó que Bolivia funcionó varias décadas «bajo la lógica del Estado aparente», que lo calificó como un modelo discriminatorio.






