El presidente de Chile, Sebastián Piñera, aprovechará los festejos de la Reunificación Italiana para reunirse con su colega argentina Cristina Fernández. El objetivo de la cita presidencial es desahuciar la estrategia marítima que planea proyectar la administración de Evo Morales en la Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se desarrollará en El Salvador.
La información fue proporcionada por fuentes del Palacio de Gobierno de Chile al diario La Tercera. Incluso, el Jefe de Estado chileno se reunirá, según el rotativo, con los representantes de las fuerzas políticas del Legislativo chileno con el fin de explicar la arremetida de Chile antes de la cita multilateral. Los jefes de los partidos políticos mostraron su preocupación por los anuncios de Bolivia.
Piñera y Fernández coincidirán mañana en Roma para los festejos patrios de Italia. En el acto estarán más de 50 mandatarios de todo el mundo.
«Fuentes del Palacio (de Gobierno de Chile) señalaron que la cita con (Cristina) Fernández se realizará el mismo jueves y que en ella, además de hablar de temas energéticos, (Sebastián) Piñera expondrá la postura chilena respecto del carácter bilateral de la demanda boliviana», dice parte del texto del diario chileno.
El rotativo señala, además, que la cita con Fernández no será la única que cumpla Piñera en los festejos de Roma. Aprovechará las reuniones bilaterales, especialmente con representantes de América Latina, para contrarrestar la demanda boliviana.
El titular de la Dirección Estratégica Marítima, Rubén Saavedra, anunció el domingo que el Gobierno de Evo Morales acusará a Chile en la 41 sesión de la OEA —a desarrollarse en El Salvador entre el 5 y 7 de junio— por incumplir las recomendaciones que resolvió el ente multilateral sobre la demanda marítima con soberanía.
La OEA emitió entre 1979 y 1989 un total de 11 resoluciones. En éstas señala que la cuestión marítima es un «asunto de interés hemisférico» y recomendó que «es necesario encontrar una solución justa y equitativa, que otorgue a Bolivia un acceso soberano y útil al océano Pacífico».
Ante ese panorama, y en respuesta a la estrategia de Bolivia, el canciller interino y ministro de Defensa de Chile, Andrés Allamand, afirmó el lunes que las Fuerzas Armadas «están en condiciones de hacer respetar los tratados internacionales y de cautelar adecuadamente la soberanía y la integridad territorial de Chile».
Al respecto, el ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Jorge Lara, de visita en La Paz, afirmó ayer que el Gobierno de Fernando Lugo comprende la aspiración de Bolivia de lograr una salida soberana al Pacífico.
Durante la XL Asamblea de la OEA que se celebró en junio del 2010 en Lima, Bolivia logró el respaldo de 10 naciones de la región respecto a su demanda de soberanía marítima.
La Cancillería boliviana destacó, en un comunicado, la «solidaridad expresamente manifestada» por los representantes de «Perú, San Vicente y las Granadinas, Brasil, México, Ecuador, Argentina, Uruguay, Venezuela, Panamá y El Salvador».
Chile también instruyó a sus embajadas contrarrestar votos a favor de Bolivia en la cita de la OEA.
Legislativo de Chile se pronuncia
Diputados y senadores de Chile mostraron su preocupación por el anuncio de Bolivia de elevar una queja formal ante la OEA por el incumplimiento de al menos 11 resoluciones a favor de la demanda marítima boliviana.






