El Tribunal de Apelaciones de Argentina confirmó ayer la orden de extraer muestras de ADN, aun contra su voluntad, a los dos hijos adoptivos de la directora del diario Clarín, ante la sospecha de que puedan haber sido niños robados en la dictadura (1976/83).
En una audiencia pública y transmitida en directo por televisión, la Cámara de Casación leyó su fallo que ratificó una resolución de la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín, al noroeste de la provincia de Buenos Aires. La decisión puede ser apelada a la Corte Suprema de Justicia.
La Cámara de Casación «no hizo lugar al recurso presentado contra la resolución (de la Cámara de San Martín) que dispuso la extracción directa, con o sin consentimiento, de mínimas muestras de sangre, saliva, piel, cabello u otras muestras», señaló el Centro de Información Judicial (CIJ).
El fallo aclara que las muestras deben «pertenecer en forma indubitada a Marcela y Felipe Noble Herrera». En su pronunciamiento, la Cámara aceptó la demanda de Abuelas de Plaza de Mayo, querellantes en la causa, pero limitó la comparación del ADN de los jóvenes con el de familiares de desaparecidos antes de sus supuestas fechas de nacimiento (13 de mayo de 1976 en el caso de Marcela y 7 de julio de 1976 de Felipe).
«Vamos a esperar los fundamentos del fallo para entender por qué se hizo la limitación respecto de los grupos familiares, es una excepción de lo que marca la ley del Banco Nacional de Datos Genéticos ni lo que sucede con los demás casos.
La ley marca que se tiene que hacer la comparación con todas las muestras existentes», indicó Alan Iud, abogado de Abuelas de Plaza de Mayo. La prueba genética permitiría determinar el origen familiar de los hijos adoptivos.






