Las estaciones de servicio anunciaron ayer que solicitarán a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) una licencia temporal para instalar un sistema informático que les permita la emisión de facturas de manera automática.
La solicitud la realizarán para precautelar sus inversiones y evitar el cierre de sus negocios, tal como ocurrió el miércoles en la ciudad de La Paz con la clausura de la estación de servicio Lubricar SRL.
Los surtidores también se declararon en estado de emergencia permanente y denunciaron que la Ley de Desarrollo y Seguridad Fronteriza es discriminatoria porque viola el principio de universalidad.
«Las estaciones de servicio van a pedir a la ANH una licencia temporal para suspender sus actividades con el propósito de sistematizar sus surtidores», explicó la gerente general de la Asociación de Surtidores (Asosur) de Bolivia, Susy Dorado.
Según la ejecutiva, sus afiliados no quieren tener percances y buscan «precautelar sus inversiones» que, en algunos casos, llega al millón de dólares. Recordó que antes de que sea promulgada la Ley 100, Asosur propuso al Gobierno que se le conceda un plazo de nueve meses para instalar una moderna tecnología en las estaciones de servicio.
A decir de Dorado, los dueños de estos negocios deberán invertir entre 15.000 y 20.000 dólares para la adquisición de «las licencias y el hardware», lo que les permitirá facturar automáticamente.
El miércoles, el Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) clausuró, en forma definitiva, la estación de servicio Lubricar SRL de La Paz por vender combustible sin emitir la respectiva nota fiscal. Según el presidente del SIN, Roberto Ugarte, la nota fiscal que no fue entregada al comprador del combustible era por Bs 50. Dorado añadió que la estación de servicio «sí emitió la factura, pero el usuario no se la llevó».
