«Nosotros lo primero que queremos es que se haga justicia, queremos saber quién y por qué mató a nuestros hijos, deseamos que se castigue a los responsables y si adicionalmente quieren entrar en un acuerdo, o arreglar o darnos (un dinero) están en su derecho, pero sin ninguna condición», advirtió Juan Calizaya, padre de David Calizaya, quien resultó muerto, junto a Fidel Mario Hernany, en el desbloqueo policial de la carretera a Caranavi, ocurrido entre el 7 y 8 de mayo del 2010.
El abogado Dennis Rodas, negó las «negociaciones» e indicó que una vez se concluya la acción penal, posteriormente se podría hablar de resarcimiento.
Esta semana se conoció que en Caranavi corrieron rumores de que gente del Gobierno había pretendido llegar a un acuerdo con los padres de los dos fallecidos. Se habló de un ofrecimiento de entre $us 50.000 a 100.000, pero este aspecto fue negado por los abogados del Ministerio de Gobierno, quienes emplazaron al abogado Guillermo Llacsa, quien denunció el hecho, a presentar pruebas, bajo amenaza de iniciar en su contra un proceso legal.
El último jueves, un dirigente del MAS, Zenón Condori, reveló que sí existieron reuniones para buscar una solución en este tema. Declaró a Erbol que de las «negociaciones» había participado incluso el senador Fidel Surco. Ayer el padre de David Calizaya admitió que hubo esos encuentros.
«La primera vez que nos llamaron ha sido en Caranavi, estaba el senador Fidel Surco, más la Policía, el comandante (coronel Jorge Torres), Filemón Aruni y otros dirigentes. Ahí nos preguntaron si podíamos hacer un acuerdo. Les dijimos que sí y nos citaron aquí (en La Paz)», dijo Calizaya.
Jorge Quiroz, el abogado de familiares de las víctimas, señaló que el proceso seguirá, por más que los padres reciban un dinero como parte de un resarcimiento.
El jefe de la bancada del Movimiento al Socialismo en la Cámara de Diputados, Edwin Tupa, pidió ayer al Ministerio Público investigar la supuesta oferta de Bs 100 mil que habría hecho el Gobierno, a través del dirigente masista Zenón Condori, a los padres de las dos víctimas, según Erbol.






