A esa determinación llegaron los abogados defensores, después de la inspección seguida de reconstrucción del caso y las declaraciones que el Tribunal Permanente de Justicia Militar tomó esta semana a los testigos, en la Escuela de Cóndores Bolivianos (Esconbol) de Sanandita, donde el pasado 7 de febrero el subteniente Poma Guanto fue parte de un entrenamiento militar en el que resultó con lesiones severas que, dos días más tarde, le costaron la vida.
«De acuerdo con la declaración del comandante (de la Esconbol), del jefe de Operaciones, del médico de Cossmil (Sanandita), del sanitario, de los instructores y de otros alumnos, se ha podido determinar que en ningún momento ha habido maltrato físico al subteniente Poma, tampoco abuso ni torturas», dijo Moisés Ponce de León, abogado que patrocina al subteniente Rudy Gerardo Flores Heredia, quien junto a sus camaradas Franz Eduardo García Salas y Jorge Castro Ureña son juzgados en el tribunal castrense.
Necropsia. Ponce hizo notar que todavía no existe prueba de descargo para presentar. «En lo que se refiere a cómo ha muerto, las causas técnico-legales, eso tiene que hacerlo un perito», indicó. Por esa razón, anunció que pedirá un peritaje médico legal y una necropsia para determinar exactamente cómo se produjo la fractura que le provocó la muerte, qué es lo que ha sucedido y cómo.
«Necesariamente, se va a solicitar a los padres de Poma el permiso para poder realizar la necropsia, sin embargo, si no fuese así (o si la familia se negara), vamos a pedir de cualquier manera que, por imperio de la ley, se realice esta prueba porque va a determinar bastantes hechos», señaló.
En ese marco, el jurista recordó que «los padres (de Gróver Poma) nunca se han constituido en parte querellante en el Tribunal Permanente de Justicia Militar», cuando la ley les franquea todas las posibilidades legales para que ellos puedan participar.
Esta situación también fue advertida por el mayor Ramiro Ascurinaga, fiscal militar que se constituyó en querellante, y por la secretaria de «Cámara A» del tribunal castrense, Tania Villalba, quien manifestó que solamente recibieron «un memorial firmado por el doctor Waldo Albarracín, en el que se pide que se suspenda el proceso».
La familia de Poma exige que el caso se ventile en la justicia ordinaria y tiene el apoyo de la Defensoría del Pueblo, que el pasado 11 de mayo presentó un informe que concluye que la muerte del militar no fue accidental y que al menos 80 personas vieron cómo pasó, incluido un «testigo clave» que permitiría hallar justicia.
Justicia. A la fecha, las actuaciones del Ministerio Público son escasas. Se supo que la Fiscalía de Yacuiba emitió órdenes de aprehensión contra 17 personas, no obstante, en la nómina no estarían los tres acusados por la justicia militar.
«Si mis clientes serían involucrados en este tema o en esta investigación, vamos a presentar una declinatoria de competencia o una inhibitoria, según ofrezca el recurso el Código de Procedimiento Penal y las normas pertinentes», indicó Ponce.
Además, señaló que «oficialmente no fueron notificados» por el Ministerio Público sobre una investigación por la muerte de Poma Guanto, una situación para la que, según su postura, no tiene competencia, pues corresponde a la justicia militar.
Habría sido obligado a boxear
Hechos
Gróver Poma participó de un combate «cuerpo a cuerpo» (boxeo) el 7 de febrero, en la Esconbol de Sanandita.
Lesiones
Los golpes le causaron lesiones letales. Falleció el 9 de febrero. Al menos siete militares le habrían dado una golpiza.






